Saber manejar la diferencia generacional de la empresa

Diferencias generacional en las empresasEn estos tiempo el talento es algo escaso, difícil de gestionar y no tiene edad. Tendremos que trabajar más años, y esta realidad nos lleva a la evidencia de que cada vez más generaciones tendrán que convivir en la misma compañía.

Cada una con sus valores profesionales, compromiso, principios, lealtades, objetivos y manías. Dejamos algunos consejos para manejar esta diferencia generacional y puedas usarla en tu empresa:

1. Lo primero que se debe hacer es evitar la creación de tribus, grupos de interés y diferencias entre generaciones. Eso genera una erosión interna que afecta al rendimiento y hace que se dilapiden esfuerzos.

2. Hay que concienciarse sobre la importancia del talento de mayor edad, con un cambio de modelo desde un culto excesivo a lo joven que lleve a la consideración de las personas de más edad y su vinculación con el mercado laboral.

3. Se deben derribar estereotipos y superar prejuicios del tipo “las personas mayores no aceptan el cambio, no están motivadas, viven acomodadas en sus puestos”. Se necesita talento que sepa adaptarse al entorno; que genere serenidad y se sobreponga a los obstáculos. Eso lo hace el talento maduro.

4. Tenga en cuenta que la Generación X es la primera a la que le tocará trabajar más años. Esto provoca el deseo de mantenerse en una posición visible de las estructuras organizativas y en los puestos de decisión. El liderazgo de los X es muy competitivo frente al colectivismo de la Generación Y. Esa competitividad encaja más en un entorno de mayor dureza y exigencia.

5. Si se trata de gestionar a las nuevas generaciones, sepa que éstas restan importancia al dinero y ponen más énfasis en ese tiempo que se dedica a la jornada laboral. 

6. Considere el hecho de que las jóvenes generaciones  se sienten capaces de cambiar el mundo, y piensan que la inteligencia colectiva es mejor que un solo individuo genial que mande. Eso sí, al llegar a la empresa, sus nuevos sistemas de crear opinión y de tomar decisiones pueden provocar un choque cultural.

7. Si usted tiene un jefe más joven véalo como algo natural.

8. Piense que tener un jefe más joven tiene que ver con el cambio incipiente en el que cada vez tienen menos peso los modelos organizativos que siguen sólo la máxima de que “la edad es un grado” y que otorgan mayor protagonismo a las capacidades y habilidades de la persona.

9. Uno debe percibir que su superior aporta valores diferenciales que él no tiene, más allá de la juventud.

10. El empleado mayor y el jefe joven son responsables a partes iguales de que funcione la relación: en el caso del superior de menos edad, este no puede tirar sólo de autoridad, y la experiencia de sus empleados mayores no debe ser una amenaza.

11. La clave está en implicar al empleado con experiencia, pidiéndole opinión sin que parezca que el joven no sabe. Los jóvenes directivos con éxito saben involucrar a cada miembro de su equipo y aprovechan su experiencia. Aprender de los mayores, siendo su jefe, es un rasgo de humildad e inteligencia. La arrogancia juvenil es una vía hacia el fracaso.

12. Los empleados mayores deben tratar al jefe joven como a cualquier superior, sin pensar en su edad. Hay que centrarse en lo positivo, en lo bueno que puede aportarnos. Y conviene poner al día las habilidades, sin resistencias al cambio.

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