Las desventajas de ser un empleado, según Kiyosaki

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“No nací para crear negocios”. “La inversión es muy riesgosa”. “Me pagan bien, ¿para qué necesito más”. Frases típicas de un empleado. Tener esa clase de ideas, y pensar que son una verdad universal, es sobre lo que nos alerta Robert Kiyosaki en su ya célebre “El cuadrante del flujo del dinero”. En esta obra, Kiyosaki resalta que no es importante saber cuánto ganas, sino de dónde procede ese dinero que ganas. Ahí está la diferencia.

LAS DIFERENTES FORMAS DE GANAR DINERO

El autor considera que hay 4 formas de ganar dinero en la vida (descontando, por supuesto, las vías ilegales para obtenerlo). Estas son:

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  1. EMPLEADO: Gana su dinero trabajando para alguien más. Su capital depende de su fuerza de trabajo.
  2. AUTOEMPLEADO: Obtiene su capital trabajando para sí mismo. Su dinero depende de su fuerza de trabajo.
  3. DUEÑO DE NEGOCIO: Obtiene su dinero gracias a una empresa creada por él. Su capital depende del sistema de negocio que ha logrado crear.
  4. INVERSIONISTA: Obtiene su dinero gracias a las empresas de otros. Su capital depende de la rentabilidad que le genera su propio dinero.

A primera vista, ser empleado o autoempleado parecería la vía más segura para obtener dinero. En cierta forma, lo es. Mientras mantengas tu empleo (como empleado), o mantengas tu cartera de clientes (como autoempleado), todo resultará excelente. Sin embargo, como ya debes saberlo, no todo es color de rosa. Un día te pueden despedir o los clientes se pueden ir a tu competencia.

Más allá de estas razones, hay una consideración que resulta vital para no tomar el camino de ser un empleado eterno. Y es ésta: a mayor éxito como empleado, menos tiempo libre por disfrutar. En cambio, para los dueños de negocios e inversionistas, tener éxito conlleva tener más horas libres durante el día. Ser exitoso como empleado requiere de una mayor presencia de nosotros en la empresa en la que trabajamos. Nos volvemos indispensables. Tu salario sube, a la par de tus obligaciones. La noche te sorprende sin apenas darte cuenta de ello.

EL CAMINO LO ELIGE UNO

Recordemos las frases iniciales lanzadas por el empleado conforme con su trabajo. En realidad, él no es así, sino que lo formaron para ser así. Todos tenemos las aptitudes requeridas para ser un empleado, un autoempleado, un dueño de negocio o un inversionista. Pero, el derrotero de la vida nos va formando (o deformando) de tal forma que aceptamos una de esas vías como la única forma válida para generar dinero.

La educación que vamos obteniendo a lo largo de la vida refuerza ese comportamiento. A más conocimiento especializado que obtenemos en la universidad o en los institutos, nos convertimos en sujetos con mayores posibilidades de obtener un mejor empleo. Sin embargo, esa misma educación nos sirve muy poco para ser dueño de un negocio o un inversionista. Ahí se requiere una educación y una experiencia totalmente distinta. Se necesita para esos cuadrantes una educación más general y ya no tanto específica.

Se puede ser rico como empleado, autoempleado, dueño de negocio o inversionista. Se puede ser pobre como empleado, autoempleado, dueño de negocio o inversionista. El éxito no depende del cuadrante. Lo que diferencia a estos 4 estadios es la libertad. Después de todo, lo que uno obtiene con más dinero no es un montón de papelitos con el sello del Estado, lo que se obtiene es un mayor grado de libertad para elegir lo que a uno le plazca. Ser empleado va en contra de la libertad individual, asegura Kiyosaki.

Vía: “El cuadrante del flujo del dinero” por Robert Kiyosaki

Foto: pixturi.blogspot.com

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