11 lecciones de liderazgo del Papa Francisco para empresarios

En sus 4 años de papado, el jesuita ha destacado por su humildad, apertura y capacidad para dirigir cambios en una organización milenaria, y cuyos atributos pueden aplicarse a los negocios.

Luego de su visita pastoral a Colombia, Jorge Mario Bergoglio, un jesuita argentino que obtuvo el empleo de su vida cuando fue elegido Papa, está listo también para una visita al Perú en enero del próximo año.

Y con un enfoque en la pobreza, el Papa Francisco ha convertido al bienestar y a las prácticas capitalistas en foco constante de sus discursos cuestionando los salarios y bonos del mundo corporativo.

Además de todas estas características, el Vicario de Cristo en la Tierrea ha dado grandes ejemplares de liderazgo y management para empresarios. A continuación compartimos una lista de las lecciones que bien puede servir para un emprendedor, un empresario y hasta para un gerente.

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1. Liderar con humildad

La clave está en la idea de que si se tiene una posición predominante sobre otros, no se debe usar ésta para aplastarlos. Antes bien, para acompañar a los demás en su tarea vital. El diálogo es la puerta de entrada para mostrar lo que el otro significa para todo emprendedor.

2. Oler como el rebaño

Es conocida la frase del Papa sobre los pastores “con olor a oveja”. Pero eso no es tan solo para los sacerdotes. Principalmente es para los líderes empresariales. Más allá de una actitud cosmética o de “relaciones públicas”, el oler como el rebaño es sinónimo del amor al propio rebaño.

3. ¿Quién soy yo para juzgar?

Quizá esta sea la frase del Papa Francisco más conocida en el mundo: “Si alguien es gay y busca a Dios y es de buena voluntad… ¿quién soy yo para juzgar?” Esta noción da pauta a una de las formas más sutiles y efectivas de liderazgo, pues el líder no juzga, evalúa.

4. No cambiar, reinventar

Muchos se han ido con la idea de que el Papa Francisco “lo está cambiando todo” dentro de la Iglesia. De hecho, no ha cambiado nada: ha reinventado la manera de vivir el catolicismo. Desde el Cónclave que finalmente lo elegiría Papa hasta hoy su método es el mismo: la misericordia.

5. Que la inclusión sea la prioridad absoluta

Una de las formas de liderazgo menos estudiadas es, justamente, la de Francisco: incluir a todos, a los de adentro y a los de afuera de la Iglesia, a “justos” y a pecadores. ¿Cómo? Pidiendo a todos que recen por él. Y si no saben rezar, “cuando menos que le echen buena onda”.

6. Evitar la insularidad

El primero de los gestos del Papa fue irse a vivir fuera de los departamentos papales, fuera de una isla. Necesita el contacto con la gente. Ningún liderazgo se puede ejercer desde una isla.

7. Reconocer las debilidades

No hay una mejor cita de Francisco que la que pronunció para la revista jesuita America en septiembre del 2016. Cuando se le preguntó quién era, respondió: “Soy un pecador. Ésta es la mejor definición. No es un discurso figurativo, o un género literario. Soy un pecador”.

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8. Preferir el pragmatismo a la ideología

En varias ocasiones, el Papa Francisco ha dado una llave para abrir la puerta de la conducción de seres humanos: la realidad está por encima de la idea. Cuando se actúa de manera contraria, incluso en la misión católica, se colocan los caballos detrás de la carreta.

9. Dirigir la organización como si fuera un hospital de campaña

El Papa lo ha dicho: la Iglesia es un hospital de campaña. Primero cura las heridas sin preguntar. Después acompaña. Finalmente confía en la libertad de cada quien. Las heridas se curan con amor. Y el amor no hace preguntas.

10. Vivir en la frontera

La frontera no es un lugar físico, no es una línea o un muro. Es una manera de ser testigos. Es la combinación de una actitud mental positiva y abierta junto con el coraje y la audacia de salir de la zona de confort. La frontera es todo aquello “que no gira a tu alrededor”.

11. Enfrentar la adversidad cara a cara

El Papa Francisco es un convencido de que si se ha cometido un error, lo peor que se puede hacer es ocultarlo. El líder puede equivocarse. El hombre es pecador. El líder debe reconocer su equivocación (por el bien de su grupo) como el pecador su falta (por el bien de su alma).

Vía: es.aleteia.org

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Autor entrada: Equipo Pymex P