3 lecciones de vida que nos entregó Albert Einstein

Es uno de los más grandes científicos de nuestra época. Sin embargo, Albert Einstein no solo nos legó una serie de teoremas matemáticos o leyes físicas, sino también un estilo de vida y unos patrones de comportamiento únicos. El día que falleció Einstein, allá por el lejano 1955, el mundo se paralizó. No se había ido un gran científico, en realidad, todos lamentaban la partida de una persona excepcional.

Resulta complicado sintetizar la vida de Einstein en 3 grandes cualidades, pero haremos el intento en las siguientes líneas:

  1. Amor por el trabajo

Einstein falleció producto de un aneurisma abdominal. Sin embargo, este mal no era desconocido para el científico alemán. Con años de antelación, Einstein sabía que ese mal estaba dentro de él y que poco podía hacer contra tamaño mal. Así que decidió vivir cada día de su vida como si fuera el último. Y encontró en el trabajo la mejor medicina ante la enfermedad.

Cuenta uno de los compañeros de Einstein que el Premio Nobel de 1921 padecía severas crisis cada 3 meses. Cuando sufría una de estas crisis, Einstein permanecía en cama por unos 2 ó 3 días. Una vez que regresaba al trabajo, nadie comentaba algo sobre su mal. El propio Einstein lo impedía. Prefería ver la vida con optimismo que hundirse en los problemas.

  1. No dormirse en los éxitos

La principal contribución de Einstein, la teoría general de la relatividad, fue propuesta en 1915. Luego de profundos análisis a su teoría, la academia sueca le entregó el Nobel en 1921. Pero, lejos de tomarse un año sabático, Einstein siguió trabajando duro y parejo en pro del avance científico.

Einstein trabajó durante toda su vida para construir el mundo que él deseaba. El científico sabía que si se dormía en sus laureles, y se dedicaba a un relajo perpetuo, no iba a vivir la vida que él deseaba, sino más bien, la vida que otras personas le indicaban que era la ideal para él.

  1. Poner su granito de arena

¿Alguien podría dudar del gran aporte de Einstein a la ciencia y, específicamente, a la física? Creo que nadie. Hay una anécdota muy curiosa sobre Einstein. Horas antes de sus deceso, el científico había manifestado nuevamente una de sus crisis. Los médicos a cargo de su tratamiento le preguntaron si aprobaría que le hicieran una cirugía novedosa en contra de su peligroso aneurisma. Einstein cerró todas las posibilidades al decir “Yo ya hice mi parte, es tiempo de irme”.

¿Qué Einstein hizo su parte? Si es uno de los más grandes científicos de los últimos siglos, ¿cómo pudo soltar un frase como tal? Einstein nos deja una última lección: nosotros no podemos ser jueces de nuestro propio aporte en la vida, son las personas del mundo las encargadas de lanzar dicho veredicto. Por eso, hasta el último suspiro de su vida, Einstein se mostró humilde pero feliz con lo poco o mucho que contribuyó al avance de la humanidad.

Vía: entrepreneur.com

Foto: fourwallsonly.com

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