3 signos que indican que tienes miedo de seguir creciendo

Se respira miedo en tu empresa. ¿Sabes de dónde previene ese olor? De ti. Estás exudando miedo. “¿Yo? Jamás, si lo que sueño es hacer crecer esta empresa”, piensas tú. Sí, puedes decir eso a quienes te conocen, pero sabes que en el fondo de ti deseas quedarte donde estás. ¿Por qué? Por el miedo que te invade, te sientes cómodo hasta dónde has llegado, y sabes que no sentirás esa misma comodidad si tu negocio sigue creciendo. Por eso te amodorras en tus labores diarias, y haces como que trabajas duro cuando en realidad saboteas a tu propia organización.

¿Te has sentido identificado con el caso mencionado? Reconoce si estás metido en el círculo del miedo si presentas estos 3 peligrosos signos:

  1. No sabes hacia dónde vas

Ve hacia la ventana y mira a la calle. Hay personas que caminan muy seguras, ellos saben hacia dónde se dirigen. Pero, mira al fondo, allí hay un joven que camina a paso lento con la mirada baja. Ese individuo seguramente no tiene un lugar al que llegar. Por eso desperdicia su tiempo y su vida.

Está bien, has crecido lo suficiente sin una hoja de ruta que te guíe. Sin embargo, si quieres llegar al nivel de una gran empresa tendrás que redactar sí o sí un plan. ¿Hacia dónde quieres llegar? ¿En cuánto tiempo alcanzarás ese objetivo? ¿De qué medios te valdrás para conseguirlo? Si no estás dispuesto a escribir las respuestas a esas interrogantes es porque el miedo ya te hizo su esclavo.

  1. Te encierras en tu oficina

Hay quienes simulan que trabajan. Paran encerrados todo el día en su oficina como si estuvieran muy ocupados. Apenas si entablan relaciones con sus empleados o sus clientes. ¿Sabes algo? El centro de los negocios no se halla en tu oficina, se encuentra en la calle.

Puede estar invadiéndote cualquiera de estos 2 tipos de miedo: miedo a crecer o miedo a relacionarte. En cualquiera de los casos, la única solución es regresar a tu principal centro de operaciones: la calle. Si de verdad quieres que tu negocio crezca, tu red de contactos también deberá crecer a la par.

  1. Te comparas con otros

Otro síntoma del miedo empresarial es la continua comparación que establece el emprendedor con los logros que obtienen otros empresarios del rubro. Es ahí cuando surgen excusas como “Es que el inició con más capital que yo”, “él agarró un contrato grande apenas comenzó”, “su familia lo ayudó, a mí no”, y así un largo etcétera. Me pregunto, ¿qué haces perdiendo el tiempo fijándote en lo bien que le va a los demás y no te preocupas por ti?

El tiempo es limitado. Mientras más tiempo lo dediques a los demás, menos tiempo tendrás para invertir en ti. Tiempo que podrías dedicar al estudio, a nuevos planes de negocio o a estrategias innovadoras, a vender más, en fin, la lista podría convertirse en interminable. Además, compararte con otros solo producirá más miedo en ti. Miedo a no ser jamás como ellos. No alimentes tu miedo, ¡combátelo!

Vía: inc.com

Foto: wakingtimes.com

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