5 detalles que arruinan tu toma de palabra en público

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Aunque manejes bien el tema de tu presentación, la idea de confrontarte a un público te aterroriza. Tienes miedo de balbucear, sonrojarte o perder el control. Que sea para una presentación importante, para una reunión semanal o para un discurso de agradecimiento, pocas son las personas realmente cómodas a la hora de tomar la palabra en público. Aquí te presento 5 detalles que pueden arruinar tu toma de palabra en público.

1. Las muletillas

Antes de tomar la palabra en público, repite tu discurso y escúchate. Esto te permitirá descubrir si usas demasiadas muletillas. Todos las usamos cuando hablamos, estas repeticiones son una manera de tranquilizarnos y de tomar un tiempo para reflexionar. Pero, pueden exasperar a tu auditorio, algunos podrían focalizarse solamente en tus muletillas y no en el contenido de tu discurso. Trata de concentrarte para deshacerte de ellas y reemplazarlas por un pequeño momento de silencio.

2. Los gestos inapropiados

En un discurso, el lenguaje corporal ocupa un lugar tan importante como el mensaje verbal que transmites. Cada gesto tiene importancia y representa algo. Evita cruzar los brazos, que es una señal de cierre o fruncir el ceño que es un gesto asociado al descontento. Así mismo, trata de que tus gestos estén concorde con tu auditorio: si estás entre pocas personas usa gestos pequeños, pero amplifícalos (sin exagerar) si estás frente a un gran auditorio.

3. La voz monótona

Antes de hacer tu discurso frente al público, entrénate en tu casa. Imagina que estás frente a un gran auditorio y trata de hacer que las personas del fondo te escuchen. Así, podrás medir el alcance de tu voz. No dudes en hablar fuerte y articular bien. También debes hacer variar el tono de tu voz con sonidos graves y agudos, y con aceleraciones y pausas. Acentúa las palabras que juzgas importantes para que tu auditorio te siga y te entienda.

4. Los soliloquios

Si te das cuenta de que tu auditorio se cansa, que las personas empiezan a hablar entre ellas, que algunos bostecen o juegan con su celular, trata de recuperar su atención. Puedes cambiar de tono o de ritmo, o introducir una anécdota que dará vida a tu discurso. También puedes planificar un momento de interacción con tu auditorio, haciéndoles preguntas o pidiéndoles su opinión.

5. Las notas

Tus notas deben ser una herramienta para recordar los puntos que debes desarrollar. Si temes perder el hilo de tu discurso puedes usar un texto o notas durante tu intervención. Sin embargo, tus notas no deben ser la fuente de toda tu atención, no deben monopolizar tu mirada, siempre debes mantener el contacto visual con tu auditorio.

Debes tener en cuenta que para perder el miedo al público debes tener seguridad en lo que vas a decir, además, busca motivos especiales para poder hablar en público, de manera que poco a poco podrás perder el miedo y manejar la situación a tu antojo.

¿Qué otra cosa harías para hablar mejor frente al público?

Vía : chefdentreprise.fr

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