5 habilidades empresariales para aprender de los abogados

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Muchos de nosotros seguramente hemos pensado que los temas legales son un tanto aburridos y densos, por ello cuando tenemos algún problema o inquietud legal en nuestros negocios solicitamos la asesoría de abogados, además de que no somos profesionales del derecho a menos que hayamos estudiado esa carrera.

No obstante, muchas de las habilidades que normalmente utilizan los abogados mientras desempeñan su trabajo pueden ser perfectamente aplicadas en otros ámbitos, en este caso el empresarial y los negocios, y los resultados son muy buenos. Primero vea cómo emplean los abogados estas capacidades y luego como pueden ser transformadas en habilidades empresariales.

  1. “Client Management”

En el mundo de los negocios, cuando se habla de una compañía, ya sea que venda un producto o provea un servicio, siempre existirán los llamados stakeholders, agentes a que resultan afectados positiva o negativamente; en este caso, nos referimos a aquellos que tienen una estrecha relación con la empresa como los clientes, socios estratégicos, accionistas y asesores. Estos agentes reales y humanos necesitan ser entendidos, dirigidos, servidos y mimados por la empresa pues mantienen una relación de interés bastante cercana. Recuerde que un cliente insatisfecho será difícil de fidelizar.

Trabajar con clientes es algo que los abogados hacen día tras día. La habilidad de un abogado de escuchar y relacionarse con personas es una capacidad que no todas las personas tienen. Esta ventaja es esencial para edificar las relaciones organizacionales, hacerse de una reputación y sobre todo fidelizar clientes en una compañía.

  1. Persuasión

Cuando un negocio proporciona valor a sus clientes, éstos de manera natural regresarán a él por más. Sin embargo, a menudo, las empresas necesitan ofrecer productos que posean un mayor potencial y a la vez tener planes futuros de marca a fin de cautivar la base de clientes que ya ha fidelizado. Aquello definitivamente contribuye al crecimiento de los beneficios del negocio a corto y largo plazo y, por otro lado,  provee un buen servicio a los consumidores ofreciéndoles diversas opciones de productos o servicios de los cuales ellos pueden hacer uso.

[cita class=”d”]La habilidad de un abogado de escuchar y relacionarse con personas es una capacidad que no todas las personas tienen. Esta ventaja es esencial para edificar las relaciones organizacionales, hacerse de una reputación y sobre todo fidelizar clientes en una compañía.[/cita]

Nos demos cuenta o no, los abogados se encuentran siempre haciendo uso de su poder de convencimiento. Dado que poseen un contacto cercano con el cliente, en este caso su defendido, frecuentemente sugerirán cursos de acción alternativos, otras opciones en defensa de su posición, diversos ángulos de análisis, argumentos a poner en su lugar, servicios a considerar y otros asesores pertinentes a ser contactados. El convencimiento del uso de otras opciones es parte su instinto y puede ser una habilidad extremadamente valorada para cualquier negocio y apreciada por los consumidores.

  1. Detectar los puntos clave negativos

En los negocios, siempre es posible encontrarse con problemas y líos, así como nuevos proyectos y temas que averiguar. Siempre algo podría ir mal, y la solución requerida necesita ser bien pensada. De esa manera, se debe pensar muy bien en las decisiones a tomar, las estrategias deben ser bastante planeadas, las ideas claramente expresadas, acordar los próximos pasos a seguir y los equipos a ser formados para ejecutar la acción.

En ese sentido, ¿quién mejor que un abogado para intervenir en una sala, evaluar el conjunto de opciones y poco a poco inducir a la moderación a los ejecutivos para detectar los problemas críticos que más afectan los negocios, priorizar acciones objetivamente, y luego de manera sosegada delegarlas a los empleados más responsables? No es necesario llevarlo a última instancia, únicamente se necesita crear un ambiente apropiado para el equipo ejecutivo para de manera calmada, tomar decisiones a fondo sobre qué hacer a continuación. Si lo anterior se hace para bienestar de los clientes de una compañía, entonces se puede hacer lo mismo para las empresas.

  1. Claro y preciso

Se sabe que los abogados escriben, y mucho. Lo hacen de forma clara, precisa, reflexiva e informativa. Pues bien, en los negocios hoy en día muchas cosas se hacen escribiendo, gente de toda clase de compañías escriben emails, presentaciones, propuestas, reportes, biografías, libros, contenido de social media y de marketing.

Sin embargo, es un hecho que mucho de este contenido no es muy bien escrito; a decir verdad, muchas veces los mensajes no son claros, resultan inenarrables, poseen errores gramaticales o son simplemente indescifrables. Las personas siempre se encuentran tratando de entender a la contraparte y envían múltiples respuestas intentando llegar a un resultado final. De esa manera se pierde mucho tiempo, se generan malentendidos, crece la frustración y finalmente la productividad se ve afectada.

El estilo de escritura de los abogados puede ayudar mucho en ese aspecto. Ellos pueden diseñar correos explicativos, elaborar presentaciones informativas y plasmar un pitch persuasivo de manera bastante eficaz. Son capaces de hacer todo ello en menos tiempo y con menor lugar a confusión que muchos otros profesionales de otros ámbitos no pueden. En la actual “Era de la información”, esta es una de las habilidades empresariales que muchos hombres de negocios querrían dominar tener en sus manos.

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  1. Habilidades Interpersonales

Incluso con el uso de la telecomunicación y oficinas virtuales, los negocios ganan y también pierden, crecen y se retraen, todo ello basado en las relaciones interpersonales. Las personas hacen negocios con aquellos en quienes confían y en quienes encuentran afinidad y gusto. Además, estas relaciones se construyen a base de comunicación clara, intercambio de ideas y el conocerse entre los involucrados.

Aunque no todos los abogados dirían que sus habilidades interpersonales son de las mejores, muchos lo hacen. Sin embargo, normalmente están acostumbrados a interactuar con jueces, colegas nuevos, contrapartes, entre otros, y de esa forma llegan a ser consejeros fiables para compañías y organizaciones pues son capaces de mantener una relación con cualquier agente. Todas estas habilidades son fuertemente demandadas en el mundo empresarial, donde los empresarios necesitan interactuar con personas a fin de construir fuertes relaciones interpersonales y liderar importantes estrategias de negocios.

Así que mucho ojo; aquello que los abogados hacen día a día no les está reservado solamente al ámbito legal. Hay todo un mundo de nuevos ámbitos no necesariamente legales que pueden calzar muy bien con sus habilidades y fortalezas.

¿Usted cree que puede aplicar estas habilidades empresariales en su negocio sin ser abogado?

Fuente: Business Insider, Leave Low Behind

Imágenes: bufetearista.com

 

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