5 niños que fueron pobres y hoy son multimillonarios

Algunos de los más ricos del mundo comenzaron desde abajo y construyeron su propia riqueza a base de esfuerzo, lucha y perseverancia para los negocios.

Cuando se es pobre y no se tiene nada en el mundo lo único que queda es soñar con tener una vida mejor.

Lo cierto es que hay casos de las personas que antes no tenían ni siquiera para comer y que ahora gozan de las mayores fortunas del mundo.

Así que conocer estas historias pueden darnos una idea de la fortaleza mental y de todas las herramientas que se necesitan para ser capaz de alcanzar el éxito. Precisamente, la página Business Insider hizo una lista de las 5 personas que después de ser pobres o de clase media lograron convertirse en multimillonarios.

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1. Howard Schultz

Schultz nació en un barrio pobre de Brooklyn, Nueva York, experimentando la carencia a una edad temprana, cuando su padre tuvo un accidente mientras trabajaba como conductor de camiones y como no tenía seguro de salud ni ninguna compensación económica para trabajadores, la familia se quedó sin ingresos cuando Schultz tenía tan sólo 7 años siendo enviado a un hogar para pobres donde recibía comida y atención médica.

Lueho, esstudió en Canarsie High School y tras graduarse en 1971 recibió una beca como deportista en la Universidad de Michigan. Era el primer miembro de su familia que asistía la universidad. Al poco de terminar los estudios, comenzó su carrera profesional como aprendiz en el departamento de ventas de la empresa Xerox.

Schultz comenzó a trabajar en el departamento de Mercadotecnia de la cadena de cafeterías cuando sólo tenían 60 tiendas en Estados Unidos. En 1987 se convirtió en presidente de Starbucks Coffee Company y bajo su liderazgo la cadena tiene ahora más de 180 mil tiendas en todo el mundo.

Fortuna: 3,200 millones de dólares.

2. Larry Ellison

El fundador de la compañía Oracle fue hijo de una madre soltera quien con solo nueve meses, contrajo neumonía por lo que su mamá decidió darlo a sus tíos abuelos para que lo criaran en Chicago. No volvería a verla por casi cinco décadas. Su tío abuelo, que se convirtió en su padre adoptivo, era un inmigrante ruso que tomó el apellido “Ellison” como un tributo al lugar por el que llegó a los Estados Unidos: la Isla Ellis.

A los 18 años, Ellison dejó la universidad, luego de que su madre adoptiva muriera, y realizó pequeños trabajos durante ocho años. Y después de la muerte de su tía, Ellison se mudó a California, en donde en 1977 fundó una de las compañías de tecnología más grandes y famosas del mundo.

Fortuna: 44 mil millones de dólares.

3. Oprah Winfrey

Oprah Winfrey nació en el núcleo de una familia pobre en Mississippi, y donde la necesidad fue el otro ingrediente de una infancia novelesca. Y eran tan pobres, que su abuela le confeccionaba los vestidos con sacos de patata y los niños se reían de ella en la escuela. Eso sí, aprendió a leer con tres años y en el barrio, todos la conocían como La Predicadora, por su elocuencia cuando leía pasajes de la Biblia en la iglesia.

Pero tal situación de pobreza no la detuvo para ganarse una beca escolar en la Universidad Estatal de Tennessee y convertirse en la primera mujer afroamericana en ser corresponsal de televisión en el estado, a los 19 años de edad. Winfrey se mudó a Chicago en 1983 para trabajar en un talkshow en horario no estelar, que después se convirtió en su exitoso programa “The Oprah Winfrey Show”.

Fortuna: 3,200 millones de dólares.

4. Ralph Lauren

Ralph Lauren nació en 1939, en Nueva York. Era el menor de 4 hijos de una familia inmigrante rusa muy pobre que vivía en el Bronx, pero no contento con sus condiciones de vida, de niño solía perderse en las historias glamorosas de las películas de Hollywood. Uno de sus sueños era convertirse en millonario. De hecho, fue lo que escribió en el anuario de su escuela secundaria cuando egresó en 1957.

Estudió economía en el City College de Manhattan pero, pese a quedarle poco para graduarse, decidó dejar sus estudios. Trabajó como vendedor de guantes y después para un fabricante de corbatas, siendo este último trabajo el que marcaría un hito en su vida puesto que fue lo que lo inspiró para salir al mercado con su propia línea de corbatas. En ese momento se usaban angostas pero Ralph insistió en hacerlas anchas.

Si bien los inversionistas creían que estaba loco, parece que los consumidores no pensaban lo mismo: el primer año vendió medio millón de corbatas, lo cual lo llevó de ser un don nadie a todo un referente de la moda masculina.

Fortuna: 7,500 millones de dólares.

Vía: excelsior.com.mx

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