6 ejercicios que hizo Steve Jobs para entrenar su cerebro

Esto le permitió activar su mente y ser uno de los hombres más creativos de la historia, que te puede ayudar a ti también.

Steve-Jobs-Padmasana

Steve Jobs fue y será uno de los más grandes iconos del desarrollo de la alta tecnología, comparado sólo con Bill Gates y en menor escala con Mark Zuckerberg.

Lo cierto es que Jobs fue ampliamente conocido por su habilidad de crear productos tremendamente innovadores que cambiaron el paradigma tecnológico del mundo. Sin embargo, algo que no se sabe mucho es que Steve Jobs fue también un pionero de la “tecnología mental”. Por ejemplo, fue seguidor de la Meditación Zen de Mindfulness, que la usaba para reducir los niveles de stress, ganar mayor claridad y para potenciar su creatividad.

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Por eso que es que sus discípulos creen que Jobs vivía adelantado no sólo en el uso de la tecnología computacional sino en el uso de la tecnología de la mente. Precisamente, en una antigua entrevista con Financial Times, Jobs describió su estilo de meditación, el cuál muchos emprendedores ya lo practican regularmente.

Así que este fue el método que usaba Steve Jobs para entrenar su cerebro:

1. Hacer Yoga

Decía que hay que sentarse con las piernas cruzadas en un lugar silencioso (posición de Padmasana), preferiblemente en una almohada baja para reducir la tensión del cuello y de la espalda. Luego, respirar hondamente.

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Steve Jobs

2. Cerrar los ojos y escuchar tu propio monólogo interior

Es decir, concentrarse en aquellos pensamientos que corren por la mente constantemente: trabajo, casa, proyectos,, etc. (lo que se conoce como “la mente del mono”). Y no se debe intentar detenerla, simplemente observar cómo salta de un pensamiento a otro, sin juzgarla. Hacerlo esto diariamente durante cinco minutos toda la semana.

3. También hay un buey

Luego de una semana sin intentar de silenciar “la mente de mono” durante la meditación, se debe cambiar la atención hacia “la mente de buey”, que es la parte de la mente que piensa lenta y silenciosamente. Esta mente siente las cosas alrededor y donde solamente hay que mirar, sentir y oir. No como “la mente del mono” que es más asequible a la distracción.

4. Silenciar la mente de mono

Una vez que se esté sintiendo ingresar a “la mente de buey”, hay que pedirle que comience a callar lentamente a la mente de mono. Hay que imaginar la mente de mono yendo a dormir debido al lento caminar del buey mientras se traslada de un lugar a otro. No hay que frustrarse si la mente de mono se despierta una y otra vez; es un mono y no puede evitar actuar como uno.

5. Atención a la mente de buey

Y en la medida que la mente de mono se vaya calmando, se debe dirigir la atención hacia la mente de buey. Cada respiración parecerá demorar cada vez más y se sentirá el aire sobre la piel. Y si se abres los ojos, el mundo se verá completamente nuevo e incluso un poco extraño. Simplemente uno estás ahí.

6. Seguir la meditación

Podría tomarse un buen tiempo el poder llegar a este punto, pero mientras se haga el ejercicio correctamente se sentirá que se avanza a pasos agigantados en la observación de la mente. En la medida que se vaya teniendo éxito con cada uno de estos pasos, hay que proponerse ir dedicando cada vez más tiempo a la meditación.

Sin duda que esta práctica diaria del mindfulness ofrece tres resultados muy valiosos :

  • Primero, elimina completamente el estrés.
  • Segundo, elimina el insomnio.
  • Tercero, y más importante, permite pensar más clara y creativamente acerca de las cosas que están sucediendo en la vida.

Via: Inc.com
Foto: telegraph.co.uk

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