Antes de abandonar tu empleo

Cuando inicias una empresa puedes elegir dos caminos. Conservar tu trabajo y comenzar a construir tu negocio gradualmente o bien abandonar tu empleo por completo y dedicarte al 100% a tu nuevo proyecto.

Muchos emprendedores en un afán por alcanzar sus sueños optan por la segunda opción experimentando presiones innecesarias que podrían evitarse si se actúa con mayor templanza y sabiduría. Si lo consideras mejor, tu empleo es con toda seguridad una de las armas más poderosas en tu mano para construir tu empresa.

Y es que no es para menos sentirse tremendamente emocionado cuando finalmente tomas la decisión: “voy a independizarme, voy a poner mi propio negocio”. Sin embargo, existen algunos factores negativos a los que puedes enfrentarte fruto de la ceguera que la emoción, la ansiedad y hasta el exceso de optimismo pueden producir. Y los dolores de cabeza muchas veces comienzan al renunciar y abandonar precipitadamente tu empleo.

-Tu empleo te representa un ingreso útil para invertir.

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-Tu empleo te ayudará a recargar menos tu presupuesto personal.

-Tu trabajo actual puede contar con beneficios importantes que tu empresa seguramente no te puede ofrecer.

-Tu actividad laboral es una oportunidad de aprendizaje del know-how del negocio.
La experiencia no tiene precio y si actualmente laboras para una compañía con años de camino recorrido en el negocio, esta será tu mejor universidad para ser exitoso en lo propio. Nunca menosprecies lo aprendido en tu empleo.

-Tu empleo actual es una fuente de contactos.

-Tu empleo es una oportunidad para probarte a ti mismo.
¿Qué calidad de empleado eres? Espero que no me odies por hacer esta pregunta pero… tu negocio propio requerirá 10 veces más trabajo y mejor actitud que lo que tu empleo actual (cualquiera que este sea) te requiera hoy en día.

-Tu empresa es una oportunidad para aprender cultura.
Todas las empresas tienen defectos, pero también tienen cualidades muy buenas en términos de administración, ventas, manejo del recurso humano o bien servicio al cliente. Todo esto se llama cultura empresarial y es algo que deberás formar en tu propia empresa y mejor si es desde el inicio.

Como una recomendación final te sugiero que cambies tu forma de ver tu empleo. Lejos de verlo como un fastidio, una carga o un lugar donde te explotan, visualízalo como la universidad donde te estás formando para tu propio éxito (y además… te pagan!).

Un principio importante de negocios dice que cosechamos lo que sembramos. Si eres infiel y deshonesto para con tus patronos, seguramente el día de mañana, alguien lo será contigo en tu propia empresa.

¿Cuándo renunciar a tu empleo?
Bueno, tal vez la respuesta no pueda darse en términos de días, plazos o fechas. Pero la señal inequívoca para saber cuándo estás listo se puede resumir en 2 aspectos:

-Que tu empresa tenga al menos 6 meses de estar operando con estabilidad y que te genere ingresos (salario) equivalentes al mínimo de tu presupuesto familiar.
-Que estés dispuesto a trabajar más duro que nunca y a ser el líder con el carácter que tus propios colaboradores (aún fuera solo tu esposa o tus hijos) estén dispuestos a seguir.

Fuente: 1,000 ideas de negocio

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