Los lideres de pymes ocupan el mismo lugar en grandes empresas

Los éxitos en el mundo laboral deben cultivarse a lo largo de la carrera profesional. Triunfar en una pequeña empresa no garantiza ser el mejor en una gran compañía. Los mejores son los que saben adaptarse a las diferentes situaciones y ganarse el reconocimiento de sus jefes.

Para ganarse ese puesto es imprescindible canalizar esa sensación tan natural y así poder demostrar la valía como profesional cualificado. Los triunfos en el ámbito laboral suponen el mejor pasaporte para llegar a organizaciones de altura, pero “la complejidad de una gran empresa provoca que muchos que han triunfado en compañías más pequeñas no lo hagan en una grande”, advierte Juan Carlos Cubeiro, presidente de Eurotalent.

Cubeiro aconseja llegar a la nueva empresa “con humildad que, en la práctica, significa escuchar, aprender rápido y no dar nada por sabido”. Una opinión que comparte con José Manuel Casado, presidente de 2C Consulting, quien, además, considera que “una de las funciones críticas en los primeros momentos en una organización es descubrir los rasgos, valores y ritos de la cultura imperante y detectar los driver de negocios de la empresa”.

Adaptarse a una nueva cultura corporativa es difícil, por eso los expertos consultados creen fundamental implicarse con el proyecto fomentando las relaciones con el equipo, con los pares y con los superiores para, como recuerda Casado, “comprender cuáles son las fuentes de poder de la compañía y cuáles son los líderes informales de la organización”.

Lo más probable es que en una compañía de mayor envergadura el recién llegado necesite un tiempo para poder asumir responsabilidades sobre nuevos proyectos. Latiegui aconseja “tener paciencia y estar alerta ante las oportunidades. Pero siempre buscando visibilidad”. Para ello la comunicación es esencial. Según Cubeiro, “hay que explicar las decisiones de forma transparente. No es el mejor como individuo sin el ‘nosotros’, sin el equipo. 

Eso sí, cuando se toma la decisión de abandonar la nueva empresa “hay que hacerlo con discreción y con mano izquierda”, aconseja Casado. 

Haber triunfado en una empresa “no respalda poder aplicar las mismas fórmulas y seguir manteniendo el mismo nivel de resultados en otra diferente”, sentencia Latiegui.

Vía: Expansión.com

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