Combatir la soledad del líder

El desconocimiento de cómo les ven sus empleados deja patente que la llamada soledad del líder es real. Ejercer un puesto de mando, evidentemente, implica un aislamiento del resto de los empleados y colaboradores.

Por eso deben buscar vías de acercamiento y alejarse de lo que Fernando Botella, CEO de Think&Action, considera los comportamientos que motivan la soledad:

1. El síndrome de la oveja Dolly. Todos deben ser clones míos, pensar como yo. Es mucho más interesante y beneficioso contar con gente que lleve la contraria. Cuando todos piensan igual, sólo hace falta uno.

2. Pensar que liderar es recibir. Hay directivos que consideran que deben ser servidos, cuando realmente liderar significa dar. El líder ha de inyectar al equipo la energía que impulsa a la acción y debe también conseguir que ésta se mantenga en el tiempo. No sirve de nada un genio rodeado de miles de sirvientes.

3. Falta de disciplina y humildad. La disciplina es necesaria en el líder para afrontar la adversidad, para persistir en la búsqueda del conocimiento, para descubrir las posibilidades y, especialmente, para explotarlas.Pero también la humildad, que es la capacidad de cultivar lo que se quiere y de cultivarse a sí mismo.

4. No ofrecer gratitud.Un directivo no debe nunca olvidar que lidera voluntarios. El liderazgo, y esto es lo que le diferencia claramente del mando, es la capacitación para manejar el estado motivacional de los individuos del equipo. Pero la motivación está en cada uno de ellos, así que la responsabilidad del jefe es generar los estímulos adecuados y personalizarlos.

5. Confundir evaluación con desarrollo. Liderar no es ordenar, no es ejercer autoridad y medir el grado de cumplimiento de las órdenes, sino que tiene mucho que ver con enseñar, con educar y con facilitar el desarrollo de los colaboradores.

Vía: Expansión.com

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion