Cómo un joven emprendedor de 31 años construyó un imperio de US$180 millones en menos de 5 años

Para llegar a ser millonario generalmente tiene que pasar muchos años de esfuerzo y trabajo, pero Filip Tysander, es la excepción a la regla.

En el 2011, con 25 años, Filip Tysander retiró 24 mil dólares de su cuenta de ahorros ( fue todo lo que le quedaba) para crear su propia marca de relojes. Ahora tiene 31 años y su empresa gana US$180 millones anuales vendiendo relojes para damas y caballeros.

Definitivamente estamos en presencia de un emprendedor súper exitoso, cuya idea de negocio comenzó con un encuentro fortuito. Como todos los jóvenes, Filip, nacido en Suecia, quería descubrirse a sí mismo y al mundo.

Por ello viajó a Australia luego de acabar la escuela secundaria y allí conoció a Daniel Wellington, oriundo del Reino Unido, que trabajaba en el mundo de la moda y usaba un Rolex.

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Tysander quedó impactado con la elegancia de esta persona tan distinguida y fue así cómo decidió el nombre de su marca: Daniel Wellington, que sonaba bien para una marca de relojes internacional.

Camino al éxito

Pero el éxito no llegó de la noche a la mañana. De retorno a Estocolmo, Tysander fue despedido de un par de empleos y entonces decidió comenzar a estudiar negocios para luego fundar dos compañías: una de venta de corbatas y otra relojes de plástico vía online. Y no fue hasta el año de su graduación que usó los 24.000 dólares que había ahorrado para comenzar la empresa que cambiaría su vida.

“Inicié una pequeña tienda online y diseñé el logotipo en Photoshop. Después envié diseños a una fábrica en China que tenían correas Nato”, dijo Tysander, quien tuvo la idea de diseñar relojes preppy (un estilo casual y juvenil que suelen usar los estudiantes en Estados Unidos) que se convirtieron en un gran éxito, no solo por su diseño elegante, sino porque también Tysander logró explotar un recurso que la competencia no había explorado hasta el momento: las redes sociales.

Para ello elaboró una estrategia junto a varios influenciadores que tenían una gran cantidad de fans en las redes sociales para que promocionaran sus relojes. Hoy es un método muy común, pero hace algunos años atrás era una estrategia totalmente innovadora. Ahora su marca de relojes (cuyo logo es DW, pero con la D invertida), tiene casi 3 millones de fans en Instagram, superando a sus competidores.

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Joven millonario

Fue así que en 2014, la marca Daniel Wellington vendió más de un millón de unidades y alcanzó US$70 millones en ventas. Para el 2015, los ingresos se dispararon a US$170 millones. Con márgenes de ganancia superiores al 50%, Tysander -el único propietario de la empresa- obtuvo ganancias alrededor de US$66 millones el año pasado.

Así logró comprar el año pasado el apartamento más caro de Estocolmo; un penthouse con unas medidas de 418 metros cuadrados encima de la Estación Central de Estocolmo que fue adquirido por Tysander en la cantidad de 12.8 millones de dólares.

A pesar del encuentro al azar con el verdadero Daniel Wellington hace cinco años, que lo impulsó a obtener enorme fortuna, Tysander no está totalmente entusiasmado con la idea de encontrarse nuevamente a su creador.

Una parte de mí desea ponerse en contacto con Daniel Wellington, pero por otra parte no. Si la fuente de mi inspiración se aparece en mi oficina un día voy a tener que esconderme bajo el escritorio”, reveló.

Vía: businessinsider.com

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