Cómo un niña de 10 años inspiró la creación de un negocio de $US 364 millones

Detrás de todo negocio de éxito, existe una gran idea. Algunas son tan simples que nos hacen preguntarnos: ¿cómo no se pensó antes en esto?

Si se pregunta a los emprendedores que desarrollaron sus ideas innovadoras, muchos de ellos contarán alguna historia. Este storylling es, con frecuencia, agregado como estrategia de marketing para adicionar valor a la marca.

Pero también puede contener lecciones importantes sobre cómo encontrar la inspiración para una startup. Este es el caso de la marca Build-A-Bear, cuyas tiendas venden osos de peluches en Estados Unidos y en varios países del mundo.

La historia de Build-A-Bear

Este negocio surge en 1996 cuando Maxine Clark, una ejecutiva que había decidido abandonar Payless ShoeSource, para ver la forma de tener su propio negocio. Así que junto a la hija de una amiga, Katie – quien tenía 10 años en el momento – estando de compras en St. Louis buscando muñecos de peluche, la niña no pudo encontrar el juguete que quería, y le comentó a Maxine que “parecen tan sencillos que podríamos hacerlos” .

Katie se refería a hacer uno artesanalmente, pero lo que Maxine oyó fue algo mucho más grande decidiendo crear un negocio donde los niños pudieran hacer sus propios juguetes de peluche. Todos los adultos le dijeron que nunca iba a funcionar; “¿por qué alguien iba a querer hacer su propio animal de peluche?” , le dijeron. Sin embargo, hizo oídos sordos, porque aquellos negocios donde parece que puedes fracasar miserablemente, son también aquellos en los que puedes triunfar gloriosamente.

Así que la primera tienda Buil-A-Bear Workshop se abrió así en 1997 y actualmente existen más de 400 en todo el mundo y más de 150 millones de amigos peludos se han vendido por lo que se estima que la empresa de Maxine Clark tiene un valor de 364 millones de dólares.

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Claves del éxito

Una de los factores del éxito de Build-A-Bar es su ventaja competitiva que la hace diferente y le permite atraer a más consumidores. Y es que ninguna otra juguetera permite crear sus propios juguetes por lo que no se trata de una tienda juguetes más: es todo un concepto, que reúne experiencia, atención uno a uno, emociones, ventas, y engagement.

“Build a Bear” en una traducción libre al idioma español significa “construye o fabrica un Oso” y eso es lo que justamente los niños pueden hacer cuando visitan la cadena de tiendas, ya sea con los osos de peluche o demás animalitos.

Lo cierto es que Maxine no se equivocó y ahora su marca es una inversión muy rentable. Fue una emprendedora que fue contra la corriente de invertir en negocios por internet e hizo algo totalmente distinto que requiere necesariamente que el niño o niña vaya a la tienda a construir su oso de peluche y a disfrutar ese momento.

Para hacer realidad su proyecto Maxine Clark tuvo que convencer a varios inversionistas que tuvieron como su principal estudio de mercado a sus propios hijos o nietos dado que cuando les consultaban sobre el proyecto quedaban fascinados con el mismo.

Vía: Inc

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