Cómo una cervecería sobrevivió a la mafia y se convirtió en un imperio de US$ 80 millones

Fundado por un ex periodista que enfrentó a la mafia neoyorquina en los 90’s logró posicionar a su marca como una de las mejores cervezas artesanales de exportación. 

Se trataba de una pequeña fábrica de cerveza fundada en 1987 por Steve Hindy y Tom Potter y que a largo de todos estos años sus cervezas artesanales han ido ganando un merecido prestigio internacional.

Nos referimos a la cervecería Brooklyn Brewery, que es toda una institución en Nueva York y, más concretamente en el distrito de Brooklyn, de quien toma el nombre.

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De hecho, Brooklyn representó en un tiempo pasado todo un centro único de producción cervecera, en gran medida gracias a la inmigración proveniente de Alemania, y que se terminó instalando en el célebre barrio neoyorquino, y por extensión precisamente Nueva York gozó durante esta época de una intensa actividad cervecera.

Sus inicios

La historia de esta cerveza se remite a 1984 año en el que Steve Hindy, un corresponsal del Washington Post en Oriente Medio y que dió varias vueltas al mundo, regresaba a Nueva York y aprovechó todo el conocimiento relacionado con la producción cervecera que había adquirido durante sus viajes, con la idea de crear una cervecera.

Hindy quería desarrollar esta idea impulsado por su pasión por la fabricación artesanal de magníficas cervezas,, de modo que en compañía de su amigo y ex banquero Tom Potter fundó la Brookly Brewery en 1987, luego de alquilar una antigua cervecería para usarla como almacén. Tras varios intentos de salir de la zona y poder ampliar la distribución, optaron por hacerlo ellos mismos.

Un año después, empezaron a recibir ofertas de distribuir otros productos afines al suyo, esto lleva a una gran controversia pero al final aceptan y su red de distribución se amplia cada vez más. En poco tiempo logró que sus cervezas caseras llegaran a ser las más vendidas de Nueva York.

A principios de los 90, fueron los años más duros de la empresa, a punto de la bancarrota, pero con la distribuidora a pleno rendimiento fueron capaces de reflotar la Brooklyn Brewery con la integración vertical de producción y distribución.

En 1993 con la construcción de una fábrica en Williamsburg, un barrio de Brooklyn, se consolida la marca. Las empresas de inversión comienzan a rondar la Brooklyn Brewery, ya que su amplísima red de distribución es una garantía de éxito. Hasta que el 28 de mayo de 1996 el alcalde de Nueva York inauguraba la fábrica.

Lucha contra la corrupción

Pero, con la llegada del éxito, también lograron atraer a la mafia neoyorquina. Y como relata Hindy, a principios de año de 1996, dos grandes limusinas se detuvieron frente a la cervecería y de ella salieron los agentes sindicales y varios matones. “En el momento en que llegaron estaba almorzando y uno de sus abogados me dijo que tenía que pagar cupos. Así que le expliqué que no quería hacer eso, porque si lo hago una vez,, lo tendría que hacer siempre”, rememora.

Así que tres matones entraron a la fábrica a quienes Hindy les empezó a enseñar la fábrica, el almacén, a contarles su historia, cómo estaban arrancando esta empresa, y que solía ser periodista en el Medio Oriente tratando de lograr algún tipo de conexión humana con estos tipos.

Entonces, el que parecía ser el jefe, quien estaba un poco interesado, lo interrumpió y le dijo: “Espera un momento, ¿estuviste en Egipto cuando Anwar Sadat fue asesinado? Y yo le dije, que sí y empecé a contarle sobre su muerte, mis viajes, la llegada a Nueva York para empezar el negocio, etc, hasta que el Jefe dijo que ya había escuchado lo suficiente y que me dejaría en paz y que me invitaba para ir con mi esposa para la fiesta de Navidad en su casa”, recuerda.

Bueno, Steve no fue a la fiesta de Navidad y nunca más supo de ellos.

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Claves del éxito

Hindy señala que el consumidor quiere beber mejor, saborear calidad y disfrutar más por lo que está ávido por probar diferentes estilos y variedades. “Por eso, mientras se haga cerveza de buena calidad, el mercado seguirá creciendo. Además, la cerveza artesanal, a diferencia de la que se fabrica a gran escala, es 100% natural, sin aditivos y con muchas materias primas con más ingredientes, sabores y aromas“, argumenta.

Una de las estrategias de su compañía, que al año produce 10.500 hectolitros, –alrededor de 4,2 millones de cervezas–, es tener pequeños centros de distribución en diversos Estados del país para que puedan ser manejados por una persona local que conozca el mercado.  A ello se suman las alianzas comerciales con cadenas de restaurantes pequeñas, que es una de las prioridades de la empresa, además de su estrategia de la innovación, término que hace parte de su filosofía.

En la actualidad Brooklyn Brewery se vende en 20 Estados del país y se exporta a 20 países del mundo teniendo un valor de 80 millones de dólares. Elabora cervezas de estilo belga maduradas en botella o refrescantes weizen de trigo, poniendo al alcance de la mano de los neoyorquinos cervezas de diferentes estilos.

La Brooklyn, además, organiza catas para los visitantes convirtiéndose en toda una atracción turística y donde viernes ofrece su particular “happy tour” desde las seis de la tarde hasta las diez de la noche.

Vía: Inc

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Autor entrada: Equipo Pymex P