Cómo una clase de caligrafía marco la vida de Steve Jobs

Como este genio siguiendo su intuición acabó cursando clases de caligrafía y como esto marcó la aparición del primer Mac.

Al elegir hacer algo diferente, abrimos nuestras mentes para pensar de manera divergente lo que abre nuevas vías para la innovación. Esto le sucedió a Steve Jobs para diseñar la computadora personal Macintosh. en 1984.

Fue en 1984 cuando Apple por fin lanzó la Macintosh 128K, y lo hizo en grande, anunciando el aparato el 22 de enero, durante el Super Bowl XVIII con un gran comercial donde Apple pintaba un mundo como el de la novela “1984” de George Orwell, y terminaba diciendo lo siguiente: “El 24 de enero Apple introducirá la Macintosh, y verás por qué 1984 no será como 1984″.

El video es emblemático de la compañía hasta el día de hoy, y fue el inicio del éxito de las Macs.

El comienzo del primer Macintosh

Su diseño se remonta a finales de 1979 y no, no fue de mano de Steve Jobs, sino de Jef Raskin, un empleado de Apple Computer que, impregnado por las ideas de un ordenador personal real comenzó a coquetear con la idea de un aparato de bajo coste y fácil de usar basado en el Lisa, el por entonces ordenador de Apple.

En el equipo del primer Macintosh debutaron algunas importantes personalidades como Atkinson, Smith o Hertzfeld por ejemplo, aplicándose en una herramienta que aumentó con creces su potencia y sus capacidades con respecto al modelo original de Raskin.

Y no fue hasta 1981 cuando Steve Jobs se interesó más profundamente por el Macintosh debido a su mayor potencial comercial en comparación con el Lisa. Tras un conflicto de intereses, el propio Raskin abandonó el proyecto convirtiéndose el propio Jobs en el principal impulsor.

Hay que saber que antes de la llegada del Macintosh en 1984, los ordenadores ofrecían un solo tipo de letra, y para darle formato de cursiva había que encomendarse a la buena fortuna.

Este cambio posiblemente tuvo que ver en el hecho de que Steve Jobs, durante sus días como alumno en Reed College, en la ciudad de Portland Oregón, se apuntara a clases de caligrafía, como él mismo señala en una charla de la Universidad de Stanford del 12 de junio de 2005.

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Caligrafía para la inspiración

En efecto, para sorpresa de los asistentes, dijo que dejó de asistir a las clases obligatorias que no le llamaban la atención y comenzó a interesarse meterme en las que parecían interesantes. Eso fue en 1974.

En aquella época la Universidad de Reed ofrecía la que quizá fuese la mejor formación en caligrafía del país por lo que en todas partes del campus, todos los póster, todas las etiquetas de todos los cajones, estaban bellamente caligrafiadas a mano. Y eso le llamó la atención de Jobs.

“Como ya no estaba matriculado y no tenía clases obligatorias, decidí atender al curso de caligrafía para aprender cómo se hacía. Aprendí cosas sobre las tipografías, sobre los espacios variables entre letras, sobre qué hace realmente grande a una gran tipografía. Era sutilmente bello, histórica y artísticamente, de una forma que la ciencia no puede capturar, y lo encontré fascinante“, reveló.

Podría decirse que quizás eso no tenía ni la más mínima esperanza de alguna aplicación práctica en su vida, pero diez años más tarde, cuando estuvo diseñando el primer ordenador Macintosh, todas esas experiencias tipográficas volvieron en Jobs.

Y diseñamos el Mac con eso en su esencia. Fue el primer ordenador con tipografías bellas. Si nunca me hubiera dejado caer por aquél curso concreto en la universidad, el Mac jamás habría tenido múltiples tipografías, ni caracteres con espaciado proporcional. Y como Windows no hizo más que copiar el Mac, es probable que ningún ordenador personal los tuviera ahora. Si nunca hubiera decidido dejarlo, no habría entrado en esa clase de caligrafía y los ordenadores personales no tendrían la maravillosa tipografía que poseen…“, señaló.

El Macintosh diseñado por Jobs contaba con una amplia gama de fuentes tipográficas y decidió incluir tipos conocidos, como Times New Roman y Helvetica, y otros de nuevo diseño, en cuyo diseño se implicó personalmente.

¿Curioso no? Como este genio siguiendo su intuición acabo cursando clases de caligrafía y como esto marco la aparición del primer Mac ¡Increíble!

Vía: letteringtime.org

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