Cómo una discapacitada en silla de ruedas logró montar un negocio de 10 millones de dólares

Si a veces te desanimas porque el éxito tarda en llegar, es necesario que sepas que hay muchas personas que, aun a pesar de tener una o varias discapacidades físicas o mentales, han podido sobresalir en lo que se han propuesto.

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Hay personas discapacitadas que son fuente de inspiración tanto que han logrado gran éxito a pesar de su aparente desventaja. Este es el caso de Kaney O’Neill, veterana de la Marina de los Estados Unidos, quien revela que comenzó su negocio más por sentirse frustrada que por cualquier otra cosa.

A pesar de su maestría en la Northwestern University, Kaney luchaba por encontrar trabajo, pero todo se le volvía adverso: estuvo en muchas entrevistas de trabajo, pero cuando se aparecía en su silla de ruedas, nadie quería contratarla.

A sus 21 años, esta joven emprendedora había sufrido un extraño accidente cuando se encontraba asignada en el portaviones USS Nimitz, en Newport News, Virginia, y cuando el huracán Floyd, en 1999 azotó la zona, ella salió a un balcón para ver la tormenta, pero fue lanzada por esta dándose un fuerte golpe que le provocó una lesión permanente de la médula espinal.

Buscar su propio camino

Luego de su terapia y recuperación, Kaney pasó un año buscando trabajo si éxito, por lo que decidió hacer algo diferente: inició su propio negocio de techos. Como lo señala, “ser techera ya estaba en mi ADN”, afirma O’Neill, hoy de 38 años, quien inició su negocio, ONeill Contractors, en el 2007, en los suburbios de Chicago. “Mi padre era techero, mi tío era techero, mi hermano es techero y la familia me aseguró que me ayudaría”.

Así que O’Neill comenzó aprendiendo todo lo que pudo acerca de la contratación federal lo que le tomó algún tiempo, pero en el 2008 consiguió su primer contrato, un pequeño proyecto de techos en Pasco, en el estado de Washington, a través del Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos.

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Dificultades con la financiación

Kaney señala que su crecimiento fue un problema, pues por casi ocho años, confió en una línea de crédito de 25.000 dólares de Bank of America y estaba preocupada de que podría perder su casa o auto, que ella había puesto como garantía. “Era lo máximo que un banco me daría”, asegura O’Neill, quien también es madre soltera de un hijo de 7 años.

Entonces, O’Neill solicitó la ayuda de la Small Business Administration (SBA) por tener un negocio propiedad de mujeres. También solicitó préstamos en calidad de responsable del negocio de un veterano con discapacidad para el servicio. Pero sus solicitudes fueron denegadas.

Así que O’Neill decidió pedir un préstamo respaldado por la SBA, lo que significó que tenía que crear un plan de negocios para ayudarle a este organismo a predecir correctamente las proyecciones.

Lo cierto es que una vez que pasó por este programa, se dió cuenta de cuánto necesitaba aprender, porque no se trataba sólo del funcionamiento de un negocio; sino también de marketing,  finanzas y todo lo demás.

El momento del despegue

Gracias a este plan, O´Neill lo presentó a Bunker Labs, un acelerador de negocios sin fines de lucro para veteranos militares con sede en el área de Chicago, centrada en la tecnología y en el empresario.

También recibió capacitación a través de Operation Hand Salute, un programa de AT&T para propietarios de negocios con discapacidades, y tomó un intensivo del programa SBA Emerging Leaders. Fue así como poco a poco, O’Neill comenzó a corregir los problemas con la estructura de sus negocios.

Hasta que en enero del 2015, O’Neill se reunió con un representante de préstamos de un banco comunitario de Illinois y logró obtener una línea de crédito de 250.000 dólares con respaldo de la SBA. Poco después, fue nombrada Mujer Veterana Emprendedora del Año, por la Asociación Nacional de Veteranos de EEUU.

Actualmente, esta madre ha hecho que el personal de su empresa haya pasado de dos a 18 personas, con contratos multimillonarios que incluyen uno con el Hospital de Veteranos Edward Hines Jr., el mismo en el que O’Neill había pasado su recuperación después del accidente.

Por cierto, en noviembre de este año, ella recibió la aprobación para un nuevo préstamo de US$ 900,000, igualmente con respaldo de la SBA. Ahora espera aumentar los ingresos de su negocio de techos a unos 10 millones de dólares para el 2019.

Vía: Yahoo Finanzas

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