Consejos para comercializar con impacto tus productos

Hablaremos de las técnicas específicas para comercializar exitosamente y con alto impacto tus productos o servicios. Recuerda que la base fundamental es no perder el objetivo claro de saber comprar y saber vender.

1. Comercializar escencialmente significa vender. No existe empresa en el mundo que pueda tener éxito si no tiene claro la importancia de vender. Desde el inicio crea una cultura en tu negocio o empresa en el cual todo el mundo esté orientado a las ventas. Desde la persona que limpia, pasando por la secretaria y los jefes, todo el mundo debe saber vender, estar entrenado y consiente de la importancia de las ventas.

2. Saber comprar es tan importante como saber vender. Las personas que estén encargadas de las compras de los productos, materia prima e insumos deben ser sumamente perspicases para conseguir siempre los mejores precios. La compra al igual que la venta requiere entrenamiento y cualidades particulares de negociador. Conseguir descuentos, beneficios, precios preferenciales y obsequios por compras en volumen son solamente algunos de los objetivos que deben tener claras los encargados de compras.

3. Crea conceptos nuevos. En los negocios no todo está escrito. Siempre hay alguien que vende más. Siempre hay alguien que crea nuevas estrategias de marketing y siempre habrá escépticos que dirán “eso no va a funcionar”. No te conformes a hacer las cosas como todos las hacen. Se atrevido y anímate a intentarlo y crear tus propias ideas de negocios.

4. Conviértete en un proteccionista del servicio al cliente. En este siglo la velocidad en la entrega y la calidad en el servicio son elementos fundamentales que te darán ventajas competitivas únicas. Revisa y mejora constantemente tus procesos de pedidos y entregas y recuerda que un cliente satisfecho te seguirá comprando aunque no tengas precisamente “el mejor precio”.

5. Ofrece distintos medios de pago. El efectivo pronto pasará a la historia y los clientes cada vez utilizan nuevos medios de pago. Si aún no lo tienes, considera en tus procedimientos el aceptar otros medios de pago como tarjetas de débito, tarjetas de crédito, transferencias electrónicas, “canjes” y otros (ah y por supuesto efectivo). Si no conoces a profundidad como hacerlo, documéntate, investiga, pregunta. Recuerda que el empresario agresivo tiene la capacidad de ver, creer y hacer.

6. Imita las buenas prácticas. Lo bueno, definitivamente hay que imitarlo. Pregúntate: ¿quiénes son mis mayores ejemplos en el segmento de negocios en el que estoy? ¿Quiénes son los grandes? ¿Qué hacen y cómo lo hacen? Identifícalos, analízalos, estudia sus cualidades e imita todo lo bueno que hacen. Seguramente descubrirás cosas interesantes que te funcionarán.

7. Conforma un equipo de ventas exitoso. Toda empresa exitosa debe contar con un equipo de ventas. Este equipo puede tener 2 personas, 20 o 100. Lo importante es que sea el grupo de colaboradores que esté 100% enfocado en la promoción y venta de productos y servicios de la compañía. Requieren entrenamiento motivacional y profesional constante pero son quienes atraen el dinero. Debes considerar un plan de compensación justo y generoso para que tu equipo de ventas funcione a la perfección.

8. Desarrolla una estrategia publicitaria inteligente. La publicidad en prensa, radio o los distintos medios existentes es fundamental para todo negocio, sin embargo esta debe ser moderada de acuerdo al tamaño y proyección comercial de la compañía. Una buena recomenación es destinar un porcentaje del presupuesto mensual de la empresa a ser invertido en actividades de promoción publicitaria.

9. Utiliza el Internet. Toda empresa hoy en día debe tener presencia en Internet. Desarrollar una página web es sumamente económico y hasta gratuito y te puede representar una buena fuente de trafico de clientes con la que antes no contabas. Tu sitio en Internet permitirá a muchas personas conocer acerca de tu empresa, tus servicios, productos y hasta precios. Podrán contactarte incluso desde otros países.

10. Conserva una visión clara. No por ser el último es el consejo menos importante. Al contrario, tener una visión, saber que queremos, visualizarnos a 5, 10 o 20 años es un ejercicio que nos proporciona las mejores alternativas en cuanto a que esperamos de nuestro negocio. Pregúntate: ¿Que clase de empresa ves dentro de 10 años? y enfócate en trabajar con tenacidad hacia ese objetivo.

Fuente: 1000 ideas de negocio

Artículos Relacionados

comments

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion