Cuando el dinero es el único objetivo de tu vida…

Hace poco me reencontré con un ex compañero de trabajo. Luego de una plática de varios minutos, comenzamos a hablar del tema laboral. Él, un hombre de mediana edad, estaba a punto de renunciar a su empleo, no porque estuviera cansado de él, sino porque tenía pensado emprender. ¿Emprender? Sí, después de tantos años en el mismo puesto de trabajo se había impuesto una fecha límite para renunciar y comenzar su negocio. Le pregunte qué tipo de negocio pensaba iniciar, y el soltó una respuesta impensada para mí, pues el rubro que me mencionó no cuadraba con su tipo de personalidad. Volvía a preguntar “¿Y por qué quieres hacer ese tipo de negocio?” “Porque da buen dinero”, me contestó.

Cuando el dinero se convierte en el objetivo de tu vida

Me resulta doloroso saber que amigos o compañeros míos “venden” parte de su vida al dinero. Porque, literalmente, eso es lo que ocurre, nos entregamos al dinero. Hay quienes establecen metas y objetivos en su vida en base al dinero. Por ejemplo, si hoy ganan 2.000 soles mensuales, su meta para dentro de 5 años es ganar 6.000 y para dentro de 10 ganar 10.000, sin importar qué hagan para conseguir ese dinero, lo único que vale es conseguir ese monto en el tiempo previsto.

La sociedad actual ha “cosificado” nuestros sueños hasta el punto de reducirlos a una cifra. La cifra puede variar de acuerdo al estatus socioeconómico de la persona en cuestión, sin embargo, las motivaciones no cambian. La gente quiere más dinero. Y poco importan sus sueños. Sin embargo, lo que ellos olvidan es que realmente no desean el dinero, sino lo que el dinero les puede dar: una casa lujosa, un auto último modelo, un vida de excesos, ropa vistosa, amor o poder.

El dinero y lo deseos

Platón bien lo decía: “La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos”. ¿Qué nos quiso decir el filósofo griego con esta frase? El dinero es una construcción mental, en realidad no tenemos poco o más dinero que los demás, lo que sí cambia es la cantidad de deseos que tenemos por satisfacer. Si deseamos una vida fastuosa, lógicamente lo que ganamos nos resulta ínfimo, en cambio para un mendigo, nuestro salario le bastará, puesto que sus deseos son más moderados.

El dinero y el emprendimiento

Hoy vemos que cada vez más jóvenes abandonan sus empleos con la idea de generar negocios, no porque deseen convertirse en los próximos líderes empresariales del país, sino solo por generar dinero. Pero, ¿qué es el dinero en el terreno de los negocios? El dinero no es más que el valor que da el mercado a nuestra idea de negocio. Nada más. Un emprendedor de verdad no vive por el dinero, sus aspiraciones están vinculadas a una forma de vida distinta a la de un empleado, la experiencia que ganará, el seguimiento fiel de una idea y la construcción de una identidad. ¿Y el dinero? Es únicamente el resultado de que hemos hecho las cosas bien.

Bien dicen que emprender es una vocación. Porque el emprendedor de verdad no deja de perseverar solo porque el dinero no llega. Si en esta oportunidad no se dio, no se derrumba y busca nuevas alternativas. Algo que quien está únicamente motivado por el dinero nunca comprenderá.

Deja un comentario