De dormir en las calles a convertirse en millonario; la historia de John Paul Dejoria

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De dormir en las calles dentro de su auto durante un tiempo como un vagabundo, la vida de John Paul DeJoria es un claro ejemplo de lo que se denomina el típico “sueño americano”. A sus 72 años es hoy uno de los hombres más ricos del mundo con una fortuna personal de más de 3.100 millones de dólares. Esta es su historia.

Hay gente que nace con una estrella y son capaces de cambiar su destino, por muy difícil que pareciera en un principio. Este es el caso de John Paul DeJoria, de vagabundo a uno de los 1,000 hombres más ricos del mundo, según la revista Forbes. Su historia podría ser un guión de Hollywood.

Sus orígenes

John, nace en 1944 en Los Angeles, EE:UU., hijo de un padre inmigrante desde Italia y su madre desde Grecia. Cuando el pequeño tiene dos años de edad sus padres se divorcian ocasionando una grave crisis financiera en su seno familiar. Así que obligado por las circunstancias, la única salida que tuvo John Paul DeJoria fue empezar a trabajar repartiendo periódicos y tarjetas navideñas.

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Pero la situación de la familia se hacía cada vez más difícil de llevar hasta el punto que su madre decidió abandonarles tanto a John como a su hermano en una casa de acogida cuando no pudo soportarlo más y confiando en que desde allí encontraran un futuro mejor que a su cuidado. Esto debió de ser algo devastador para el pobre John, desde luego esos años tan duros de su vida no ayudaron a que su motivación y su ambición aumentaran.

Y como muchos niños en situaciones conflictivas en Estados Unidos, John Paul DeJoria acabó dentro de una de las múltiples pandillas callejeras que hay en esa ciudad de California. Así fue pasando la vida de John durante años, conflicto tras conflicto y problema tras problema mientras iba avanzando en sus estudios obligatorios, pero sin ningún tipo de motivación real.

Hasta que llegó el día en que su profesor marcó la vida de John Paul DeJoria dándole la motivación que necesitaba para cambiar la dirección de su vida. Las palabras que le dieron esa motivación necesaria fueron decirle que nunca jamás tendría éxito en nada que hiciera en su vida. Así de duras, y así de desafiantes.

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De la pobreza al éxito

Luego de terminar sus estudios del High School, y ya con esas palabras grabadas en su mente como motivación ingresó a la Marina estadounidense para servir por un par de años, para luego dedicarse  a trabajar en servicios de todo tipo, desde trabajos como vendedor hasta otros como conserje. Tuvo también por este tiempo un matrimonio que fracasó y del que nace un hijo que tenía que cuidar además de lograr ganarse su propia vida : llegando al punto de cambiar latas recicladas de la calle a cambio de alimentos en supermercados.

Pero no fue hasta que empezó a trabajar en una empresa dedicada a la venta de productos para peluquerías donde ganaba un poco más de 600 dolares mensuales hasta que decidió asociarse con Paul Mitchell y pedir un préstamo de 700 dolares para iniciar su negocio de lociones para el pelo, cuyos comienzos fueron muy difíciles intentando sobrevivir con los mínimos recursos posibles. Pero siempre DeJoria estuvo comprometido a su motivación y las ganas de salir adelante.

Lo cierto es que sus productos y su negocio fueron en aumento hasta fundar o comprar numerosas empresas dedicadas a varios sectores, especialmente a la cosmética, o las bebidas alcohólicas. Actualmente, su empresa John Paul Mitchell Systems es un imperio que todavía se mantiene a flote y más aún al estar felizmente casado con cuatro hijos y seis nietos.

Cabe anotar que DeJoria también tiene acciones en Patron Spirits Company, Patron Tequila, Solar Utility, Diamond Audio y otras tantas compañías que ha ido fundando o comprando a lo largo de su vida y que le reportan grandes beneficios.

Sin duda que su vida es un claro ejemplo de dedicación hacia los demás y cuyas obras de caridad son de sobra conocidas y vive volcado en aportar su granito de arena para conseguir un mundo mejor colaborando en la lucha contra el cáncer, autismo, diabetes, leucemia, esclerosis múltiple; en fundaciones de ayuda a la infancia, en organizaciones ecologistas o el la supervivencia de las reservas indias de Estados Unidos, entre otras muchas actividades. Un ejemplo a seguir.

Vía: Forbes
Foto: YouTube

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