El factor Simeone

Diego-Simeone

Tal vez el fútbol sea la metáfora más contundente en relación al liderazgo. Diego Pablo Simeone está a punto de cumplir dos hazañas que ni los hinchas más delirantes del Atlético del Madrid pudieron haber soñado: arrebatarle el título de mejor equipo español a colosos como el Real Madrid y el Barcelona; el “Aleti” también está a punto de consagrarse (dándole una cachetada al poder económico y mediático de otros equipos) como el soberano de la UEFA Champions League.

Digámoslo con todas sus palabras: el Atlético de Madrid no es un equipo grande. ¿Pero qué ha sucedido para que esta situación dé un giro de proporciones copernicanas? La respuesta la podemos sentir en su banco. Simeone ha conformado un grupo preparado para afrontar el éxito. Pues el éxito no es algo fácil de sobrellevar. Recordemos que la psicología ha demostrado que para quien no ha conseguido logros existe un temor a ganar (es inevitable pensar aquí en nuestra selección peruana). Pero muy aparte de eso, el “Cholo” le ha dado ambición a su equipo. Y ellos tienen fe en sus palabras.

Diego Simeone nos está demostrando que un líder no es aquel que dirige a un grupo humano. Él ha ampliado el significado de esta palabra, ahora podemos afirmar lo siguiente: un buen líder es aquel que potencia las virtudes de su personal. No se trata de dirigir, se trata de potenciar, porque una vez que hayamos hecho esto último los resultados sucederán por añadidura. El grupo humano empezará a exigirse a sí mismo porque será consciente de sus capacidades hasta entonces dormidas.

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Lo anterior puede apreciarse en sus constantes declaraciones. Él señala que un jugador puede tener una pésima jornada y que eso no importa. Lo importante, para él, es el esfuerzo. El esfuerzo es lo único no negociable.

Sin embargo, este buen líder no debe sentirse superior a quienes lo rodean. El liderazgo no es algo que se impone, un buen líder no trata de imponerse sino que trata que los demás acepten sus ideas como el rumbo más adecuado. Uno no toma el liderazgo: es el personal quien te lo da.

Simeone sabe lo importante que es diferenciar entre autoridad y autoritarismo. Sabe que la tarea básica de un líder no es dirigir: es crear conciencia. Esta convicción ha repercutido en sus jugadores y ahora vemos sus resultados.

¿Y tú crees que Simeone es un correcto ejemplo de líder?

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