El pescador que le enseñó al banquero a ser feliz

Tengo una linda historia que contarles. Un día, un banquero, cansado de sus labores rutinarias decide irse de vacaciones a una isla paradisíaca. Un día en la playa, el banquero conoce a un pescador, que tenía gran éxito para capturar sus presas gracias a un estilo peculiar para pescar. El banquero se acerca al pescado y lo felicita por ser tan bueno con la caña de pescar. Le comenta que él podría iniciar un gran negocio con ese estilo de pescar, y que incluso, llegaría a estar al mando de otros jóvenes pescadores que imiten el estilo iniciado por el viejo pescador. El banquero le preguntó al pescador “¿Qué te parece mi idea”; a lo que el pescador respondió “Excelente, ¿y luego qué?”.

Confundido por la sorpresiva respuesta del pescador, el banquero le dice que podría hacer que su negocio de pesca traspase la isla, y así obtener más dinero. A lo que el pescador contestó: “Bien, ¿y luego qué?” Finalmente, el banquero le dijo que con ese ingreso extra podría invertir en acciones y así obtener el suficiente dinero como para no volver a trabajar nunca más en la vida. Y nuevamente el pescador replicó: “Perfecto, ¿y luego qué?” El banquero, quien pensó darle una lección al pescador, se percató que él fue quien salió aprendiendo algo, y tan solo atinó a decir: “Bueno, una vez retirado podrías ir a una linda playa en una isla y dedicarte a pescar, y así ser feliz”.

La moraleja de esta historia es que quizás estás luchando día a día en tu trabajo o empresa, y puede que por la rutina diaria estés olvidándote de tus verdaderos objetivos en la vida, que para tu sorpresa, podrían estar frente a tus propios ojos.

Si no quieres arrepentirte de la vida que llevaste al final de tus días, toma en cuenta estas recomendaciones para que mantengas siempre tu brújula bien calibrada:

  1. Sé agradecido

Somos seres sociales, y gran parte (sino toda) nuestra felicidad depende de nuestras relaciones con los demás. Tienes una tarea sencilla que cumplir: junta 10 monedas de diez céntimos y ponlas en tu bolsillo derecho, y cada vez que des un agradecimiento a alguien cercano a ti, pasa una de esas monedas a tu bolsillo izquierdo. Al final del día te sentirás feliz cuando veas todas las moneditas agrupadas a tu lado izquierdo.

  1. Haz anotaciones sobre tu día

Es impresionante el cúmulo de ideas y pensamientos que cruzan tu cabeza día tras día. Pero solo los vemos pasar. ¿Qué tal si los capturáramos en un pedazo de papel? En una de esas ideas o pensamientos que dejas pasar cada día, podría estar la clave para ser feliz.

  1. Sé organizado

¿Qué relación puede haber entre el orden y el ser feliz? Un estrecho vínculo. Cuando sentimos que hemos hecho todas las tareas planificadas para el día, una enorme sonrisa se dibuja en nuestro rostro. ¿Hay algo que valga más la pena que eso en la vida?

  1. Busca un coach

La experiencia vale. La palabra de alguien con más experiencia en nuestro rubro puede ser nuestro boleto a ser más feliz en el futuro. A veces sentimos que las cosas se nos escapan de las manos, sin embargo, para alguien con más experiencia, esas cosas pueden representar pequeños problemas que son fáciles de ser resueltos.

  1. Relaciónate con tus pares

¿Sabes el placer que se siente no estar sólo en un momento complicado? Es imposible no ser feliz cuando hay otras personas tan iguales como uno a nuestro lado. Es por eso que es tan frustrante naufragar en una isla desierta, no es porque nos falte alimento o agua, lo que nos falta es el aliento de un amigo o compañero para seguir adelante en nuestro intento de escape.

Vía: forbes.com
Foto: cambiaremos-el-mundo.com

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