Errores que pueden sacarlo de su negocio

Existen una serie de decisiones clave que tomadas con base en fundamentos erróneos pueden dejarlo fuera del negocio en un tiempo récord.

Esto es particularmente válido para los momentos de crisis en que eventualmente nos podamos encontrar sumergidos, durante el cual cualquier tipo de decisión tomado desde gerencia puede tener consecuencias indeseadas para nuestra supervivencia.

No reinvertir
Analicemos el siguiente escenario: pocos clientes, los cuales son bastante difíciles de conseguir; pocas ventas y escasos márgenes de utilidad. En consecuencia, pocos recursos para reinvertir en la empresa. He aquí la primera gran falacia.

Una de las primeras decisiones que suelen tomar los gerentes en los momentos de menor desarrollo económico es el recorte de los gastos. Esto está muy bien. Es una excelente iniciativa que quiera ahorrar, por ejemplo, en consumibles u otros gastos. Pero en lo que jamás deberá recortar gastos es en la promoción de su sitio.

Si una empresa se encuentra en crisis por bajos niveles de ventas, lo único que podrá ayudarla en esos momentos es vender más, pero si recorta sus erogaciones en este rubro, inevitablemente estará afectando el alcance de su sitio; es decir, llegará a menos personas.

En ese sentido, lo que se puede hacer –o mejor dicho lo que debe hacer, en realidad– es gastar de manera más inteligente y más eficiente. Al respecto, existe un importante repertorio de acciones de marketing que dejan un excelente retorno de lo invertido y aseguran mejores márgenes de ganancia que las acciones tradicionales.

Un ejemplo de esto es el llamado “marketing de guerrilla”, compuesto principalmente por videos promocionales de bajo costo, participación estratégica en ciertos nichos de las comunidades online, pautas destinadas a segmentos pequeños, pero altamente redituables del mercado. Cada producto ofrecerá una definición distinta de estas variables.

Reducción de precios
Otra acción común que suele realizarse ante una caída de las ventas es reducir los precios de los productos o servicios que se prestan. Este, a menudo, es otro error imperdonable.

Una empresa determina el precio de venta que fijará a su producto seguramente después de haber estudiado bien cada caso y haber evaluado ingresos y egresos. Si decide bajar sus precios, en primer término estará enviando una imagen de ser una empresa desesperada. Si lo está, es necesario que no se note.

Recuerde que los productos valen lo que cuestan. Y que su empresa no está en remate. Lo que sí puede hacer es ofrecer descuentos por pagos adelantados o por compras en cantidad. Hágase valer y sus clientes también lo valorarán.

Reducir costos
Otro error que frecuentemente viene de la mano con el concepto de bajar precios es reducir los costos. Es así que los fabricantes empiezan a generarse ahorros optando por economizar en la calidad de los materiales de sus productos.

En ese sentido, le recomendamos fervientemente que no proceda de esta manera. Su reputación, la reputación de sus productos y la de su empresa se evaporarán rápidamente y ya no podrá volver a levantarla de sus cenizas. Recuerde que sacrificar calidad jamás puede ser una buena decisión.

Conclusión
Vender más y no economizar en estos rubros clave es lo que lo mantendrá vigente en el negocio. Inicialmente podría parecer arriesgado, pero, en definitiva, es la confianza en usted mismo, en su marca, en sus productos y en su empresa lo que le ganará la pulseada a la crisis.

Fuente: El Peruano

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