¿Cómo elegir un buen equipo de trabajo?

Estos distan según el sector, las habilidades necesarias para cumplir metas, la cantidad de tareas a realizar y, por supuesto, la compenetración con el líder y entre ellos mismos. Y aunque se sabe de estos elementos, llevarlos a la práctica se hace muy difícil.

A juicio de la profesora de Wharton, Jennifer Mueller, la cantidad es uno de los elementos primordiales, y uno de los primeros a considerar cuando se busca crear un equipo. Aunque su dificultad radica en el tipo de grupo que se necesita.

En deportes como el basquetball o el futbol nadie discute sobre la cantidad óptima de personas que se necesitan, porque éstos ya vienen con una cifra predeterminada.

Sin embargo, según el artículo de Wharton, Is Your Team Too Big? Too Small? What’s the Right Number?, en el ámbito corporativo, la cuestión se vuelve más compleja y existen largos debates acerca del número de integrantes ideal de los equipos de trabajo.

Para Mueller, lo mejor es formar grupos. La profesional explica que, en la actualidad, muchas empresas dividen las labores en pequeños equipos asegurando un control más efectivo sobre las actividades de los empleados e impulsando la productividad.

“El equipo más productivo debería tener de cuatro a seis miembros, sugiere el artículo “How to Build a Great Team” de la revista Fortune? Otra propuesta está en los equipos de alumnos del MBA de Wharton, los que acostumbran a contar con cinco o seis integrantes.

Lo que es 100% seguro, es que contar con grupos muy numerosos afectan la coordinación, y por ende, el cumplimiento de los objetivos.

Integrantes
Según Muller, si bien es importante el número, cabe preguntarse primero qué clase de tareas se ejecutarán y qué tipo de habilidades serán necesarias para realizarlas.

Para ello, en la elección de cada integrante, debe considerarse su know-how particular y su capacidad para establecer relaciones interpersonales. Para ello, puedes tomar en consideración los siguientes elementos:

Trabajador

Debe ser ejemplo de dedicación, siempre dispuesto a asumir nuevas tareas; una persona que no intenta quitarse de en medio para que el trabajo recaiga en otro compañero.

Asume responsabilidades
Acepta sus obligaciones y responde a las mismas, sin tratar de esquivarlas. Cuando hay que dar la cara la da y cuando algo falla el acepta su parte de culpa.

Colaborador
Debe ser una persona dispuesta a ayudar a sus compañeros. No sólo cuando lo requieran, sino que debe estar atento a detectar posibles dificultades de algunos de ellos para ofrecer su apoyo.

Respetuoso
Debe saber defender sus puntos de vista con firmeza pero sin menospreciar otras opiniones, manteniendo un trato exquisito, especialmente en los momentos de tensión y ante los fallos ajenos.

Leal
Siempre con la verdad por delante, sin segundas intenciones, cumpliendo su palabra, sin tratar de anteponer su beneficio personal al de los demás.

Fuente: Alto Nivel

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