¿No eres feliz? Será que no haces coaching

Cuando la técnica de echar la culpa a los demás falla es cuando se empiezan a complicarse de verdad las cosas. Y claro está, en tiempos de crisis, la situación aún es peor. ¿No se ha parado a pensar que, más a menudo de lo que cree la responsabilidad es suya y que puede hacer más de lo que hace? Pues adelante: manos a la obra.

Lo que está claro, es que, con este tipo de argumentos, lo único que se consigue es enrarecer el ambiente de trabajo o el del seno familiar. Antes de seguir argumentando, tenemos que rebobinar. Y empezar a hacernos preguntas distintas, antes de “echar la culpa a los demás” y de hablar de “sobrecarga de trabajo”. Eso es precisamente lo que se hace con el coaching, plantearse preguntas que normalmente no nos hacemos.

Es por eso, que el método de la pregunta por parte del coach, y de la respuesta dada por parte del coachee, sean tan importantes. Tanto es así, que el propio coachee, siente que el Coaching es revelador, ya que la respuesta que da, es la solución al problema que le plantea al coach.

Si aprende a usar ese método, como lo utiliza el coach, conseguirá cambiar el foco de atención. Y verá los problemas, desde otra perspectiva. En donde, ya no hay que estar pendiente “del otro”, sino de “uno mismo”, que es la clave para estar contento, o por lo menos motivado para resolver esos problemas, sin necesidad de excusas “externas” y soluciones en “los demás”.

En el coaching, en contraste con el experto, menos es más. Hay que huir de dar consejos o decir lo que tiene que hacer el coachee. Por el contrario, es el coachee el que tiene que descubrirlo por sí mismo. En estos procesos es donde la superación y el logro se consiguen y la persona que consigue superarse y lograr sus propias metas, está más satisfecha. Sólo por esa razón se siente más feliz.

Vía: Expansión.com

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion