¿Por qué conviene tener un socio?

Tenemos una costumbre muy antigua que nos lleva a preferir el negocio propio. Eso está muy bien. El problema surge cuando confundimos negocio propio con negocio ‘solo mío’. Y es que nos gusta manejar nuestras empresas a nuestro antojo, sin tener que rendirle cuentas a nadie siendo señores de nuestros éxitos o fracasos.

Ese modelo funciona bien y explica la inmensa cantidad de pequeñas y pequeñísimas empresas que componen el sector empresarial en el país. Pero cuando son exitosas

y deberían crecer y pasar a ser mediana empresa y luego grande, los planes se frustran. El crecimiento para estas empresas pasa por asociarse con otros empresarios, juntar recursos, tener más espaldas financieras y hacer más de lo mismo pero en grande.

Al empresario peruano no le gusta tener socios. Es que a veces se olvida de que un socio no solo trae dinero para poder crecer. Un socio minoritario aporta muchas cosas más, entre ellas: conocimientos y experiencias diferentes que ayudan en la dirección del negocio; orden y disciplina en el manejo de la empresa; nuevos clientes o proveedores más adecuados.

Asimismo, provee de dinero en mejores términos en el sistema financiero; otorga garantías adicionales para gestionar recursos en los bancos y ayuda a que la empresa sea aun más atractiva para interesar a otros socios.

Estamos viviendo una etapa que hace décadas no se veía en el Perú. Millones de soles dando vueltas buscando negocios exitosos e inversionistas dispuestos a arriesgar su dinero en estas empresas con gran potencial. No aprovechar esta oportunidad sería lamentable. Dejar pasar la posibilidad de crecer –y con la plata de otro– no es razonable en mercados en los que el tamaño de las empresas suele venir con ventajas y economías importantes.

Fuente: El Comercio.pe

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