¿Por qué la Colaboración Empresarial Disminuye los Riesgos?

Es menos complejo identificar y generar planes de acción para eliminar los riesgos internos, puesto que la empresa cuenta con toda la información necesaria para hacerlo y conoce sus procesos.

Sin embargo, cuando se habla de logística, el verdadero reto está en lograr identificar y gestionar los riesgos que no dependen exclusivamente de la empresa, para lo cual se hace indispensable que se desarrollen relaciones de colaboración entre los socios de negocio.

Las relaciones de colaboración pueden asegurar que la “inteligencia” de la cadena de abastecimiento que se encuentra en la información que administra cada parte, sea compartida permitiéndoles a todos los actores reaccionar ante cualquier eventualidad.

El acceso de todos los jugadores a la misma información de demanda, proyecciones, estatus de las órdenes, información sobre la carga y manejo de inventarios, entre otros, es un requerimiento fundamental para la coordinación y la mitigación del riesgo además de reducir costos, mejorar el nivel de servicio al cliente y aumentar la productividad.

Sin embargo, no solamente es importante que el industrial tenga visibilidad de los procesos de sus proveedores. También es indispensable que los proveedores tengan visibilidad de la demanda. Muchas veces las crisis no son producidas por eventos fortuitos o catastróficos, sino que las empresas pueden verse afectadas por su capacidad de respuesta lo que les impide cumplir a su cliente terminando por impactar negativamente al industrial, al comerciante y, por supuesto, la percepción de satisfacción del consumidor.

Adicionalmente, las partes deben saber que compartir información es importante, pero no suficiente. También es indispensable que, de cara a la gestión del riesgo, las empresas analicen la información y determinen planes de acción con objetivos y responsabilidades compartidas, lo que implica un profundo cambio cultural que en ocasiones resulta brusco para algunas organizaciones.

Dicho en otras palabras, las empresas deben llegar a incluir el concepto de “riesgo compartido” en las relaciones con sus socios de negocio, lo que apunta a mitigar las consecuencias de una disrupción de manera que el impacto negativo no recaiga únicamente sobre una de las empresas, sino que se diluya en la cadena de abastecimiento.

Fuente: Latinpymes.com

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