Jordi Muñoz, el emprendedor mexicano de la robótica

Jordi-Muñoz

Con más de 160 empleados y facturando 10 millones de dólares cada año, el joven fundador de 3D Robotics, una empresa que construye drones (artefactos aéreos no tripulados), recuerda hoy sus comienzos en una cochera en su casa con sólo 500 dólares en los bolsillos.

Hoy, a sus 29 años,  Jordi Muñoz está a cargo de su empresa que tiene como clientes a empresas de la fama de Disney, Boeing, Petróleos Mexicanos y hasta la NASA, produciendo ganancias millonarias. Sin duda, un ejemplo extremadamente insólito de emprendimiento.

Estudiante emprendedor

Nacido en la ciudad fronteriza de Tijuana, México,  Jordi estudiaba ingeniería en un instituto del Estado de Baja California cuando un día se percató que al estar en su casa aprendía más que en las aulas.

Confiesa que empezó a jugar con controladores y chips pasando muchas ensayando con códigos, navegando y leyendo las computadoras hasta que su interés por los drones lo llevó a algunos foros de internet.

Precisamente, en uno de ellos, conoce a Chris Anderson, editor de la revista Wired y especializado en negocios tecnológicos, quien se comunicó con Jordi luego de ver un impresionante video donde Jordi guiaba un drone fabricado de latones con un control de Wii modificado.

Entonces, Anderson le ofreció el proyecto para la construcción de 40 drones que se vendieron el día que salieron a la venta. Actualmente, el joven empresario vende su tecnología barata y eficiente en muchos lugares del mundo por intermedio de su sitio web.

Jordi Muñoz destaca hoy la importancia de los comienzos de un emprendedor quien muchas veces se guía por su instinto. Entonces, recomienda que cuando la compañía crece y se necesita orientación financiera y corporativa, es necesario buscar especialistas en cada área.

Otro detalle que tomó muy en cuenta Jordi es el papel clave de los recursos humanos en las empresas de tecnología cuando se trata de buscar un mercado, una administración eficaz de recursos y solidez financiera.

De ésta forma, tanto Jordi como su socio Chris procuraron concentrarse en reclutar el mejor personal de trabajo con eficientes profesionistas para cada área de su empresa.

De las aulas a la tecnología

De acuerdo a los especialistas hoy es fundamental que las universidades ofrezcan un programa integral para que sus estudiantes de ingeniería reciban conocimientos elementales de administración y puedan emprender un negocio que sea propio.

Es decir, es la forma más segura que garanticen que los sueños y metas de los emprendedores estén bien estructurados para su éxito.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), los especialistas en informática en el país de los tacos representan sólo el 5.5% del total de profesionistas registrados y donde 5 de cada 10 egresados de las universidades consiguen trabajo en un área totalmente diferente a lo que estudiaron.

Por ello que el panorama es sombrío para aquellos jóvenes ingenieros que tienen en mente emprender un negocio, pues generalmente las oportunidades son escasas para  empezar algo propio.

En el caso de los Estados Unidos, ya muchas de sus universidades vienen ofreciendo cursos, grados e incluso doctorados para preparar a sus estudiantes en el uso de drones. Y es que quieran estar listos y preparados para el momento en que el uso civil de los drones sea legal para fines del 2015 para uso comercial.

No en vano hay estudios que señalan que en 10 años la industria de drones recaudará casi 90.000 millones de dólares en inversiones. En el caso peruano, ¿Cuál crees que sea la situación pedagógica de las universidades con este tipo de tecnología?

Vía: fusión.net

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