La Adversidad: Superman y Bocelli

La Adversidad, es lo común entre Andrea BocelliChristopher Reeve (Superman). La adversidad es  como una especie de encomienda o paquete desagradable que nadie quiere recibir. Sin embargo, llega, llama a la puerta y se instala en nuestras vidas. Y  no nos queda más que darle la bienvenida y solamente así podremos aprovechar mejor su visita para aprender en medio de la adversidad.

Andrea Bocelli  a los 12 años a causa de una enfermedad rara y de un pelotazo que le cayó en la cara, se quedó ciego. En su libro autobiográfico, Bocelli dice: “mientras la naturaleza me quitaba algo valiosísimo como la vista, me daba otro regalo, la música”.

Muchos de los logros y éxitos de Bocelli se han dado gracias a su valentía y persistencia, gracias a que aprendió a mirar de otra manera, durante la adversidad que le toco vivir.

En el caso de Christopher Reeve, el actor que encarno a Superman, a la edad de 42 años mientras montaba caballo tuvo una caída que le produjo rotura de vertebras y parálisis de la cabeza para abajo, que incluía la falta de respiración (tuvo que vivir conectado a un respirador artificial). Después del accidente requirió seis horas diarias para realizar las actividades más simples como vestirse, ir al baño y bañarse. A pesar de la adversidad y de todos estos obstáculos, gano varios premios Emmy y un Grammy.

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En una parte de su libro autobiográfico “Still me”  Reeve menciona: “cuando me despierto cada mañana, tengo que superar el shock de no ser capaz de moverme. Siento envidia de las personas que caminan y corren sin ningún problema. Ser bruscamente privado a los 42 años de muchas cosas que disfrutas de la vida es desalentador, pero mi optimismo permanece intacto. Empecé a considerar ¿Qué vida puedo construir a partir de lo sucedido? ¿Hay alguna forma de ser útil,  de ponerse a trabajar de nuevo? ¿Existe algún camino que me conduzca a ser esposo y padre otra vez? No obtuve ninguna respuestas, pero el ya formularme estas preguntas fue de gran ayuda.

Reeve comenzó a cambiar su forma de pensar,  y pasar de la autocompasión y el querer suicidarse a darle un sentido a la vida.

Lo expresó así: “Si me entrego a la autocompasión o expreso mi desaliento delante de mi pequeño hijo Hill, estoy poniendo una carga muy pesada  a un niño de 5 años”. Si me encierro en mí mismo no puedo estar cerca de Mathew y Alexander, dos adolescentes que necesitan los criterios y consejos de su padre. Por último que tipo de vida podría compartir con Dana, mi esposa, si me transformo en un armatroste deprimido que se arrastra en una silla de ruedas.” Mientras Reeve vivió,  luchó por ser un ejemplo de padre y esposo aun en esas condiciones.

Podemos aprender mucho de las personas con una discapacidad o llena de problemas que de los inteligentes y famosos. Y es que la adversidad, enseña  más que las explicaciones de los grandes científicos o sabios. En la adversidad, podemos aceptar nuestras debilidades y no pretender ser siempre fuertes y capaces porque es allí donde creamos las barreras que nos impiden ser feliz.

Si está pasando por una situación adversa o haciendo frente a algún obstáculo en su vida, puede preguntarse ¿Qué puedo aprender de esta situación? ¿Cómo puedo salir fortalecido de esto que estoy viviendo? ¿En las circunstancias en que me encuentro que puedo hacer para ser feliz?

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