La empresa del futuro ya no tiene jefes sino líderes

jefe-vs-lider

Nadie que ha estado en el mundo laboral ha sido ajeno a un jefe que no entendemos cómo llegó a ser jefe. Tal vez puede que sea bueno o el más idóneo para el cargo, pero el cargo se convierte en una variable que impide que su verdadero liderazgo aflore porque lo convierte en alguien que puede imponer su posición, y seguramente en su deseo de hacer lo mejor posible ha terminado imponiendo su visión a los demás. ¿Qué pasaría si todos tuvieran el mismo peso en una área?

En las iglesias evangélicas justamente es que grandes líderes aparecen porque la forma de trabajo de voluntariado, donde nadie está obligado y por lo tanto no hay jefes que te puedan despedir, ha forzado a que las personas a cargo de las iglesias sean grandes líderes. Por lo tanto una organización donde se fuerza el liderazgo impide que este se desarrolle plenamente. Muchas veces provoca el efecto contrario. Cuando alguien que tiene visión y capacidad ve que la organización está diseñada para que el jefe sea quien tome las decisiones por encima de cualquiera, ve que sus oportunidades están recortadas y será de los primeros en buscar un lugar donde pueda realmente desarrollarse, convirtiendo a la empresa en una organización de supervivencia pensando en el resultado de corto plazo, y creando jefes que solo enfocan todo al resultado. No hay empresa que pueda crecer con un clima tan hostil para el verdadero liderazgo.

Tú como emprendedor puedes decidir cómo hacer tu empresa. Puedes elegir hacerla a la vieja usanza o hacer que sea moderna. Para eso es necesario que tú crezcas primero como persona, para que puedas atraer a grandes líderes que te permitan colaborar con la empresa. Lo siguiente es que la empresa tiene que ser suficientemente adaptable para que puedas brindar las oportunidades a los líderes que aparecen. No darles un lugar en la organización que permita desarrollar su potencial solo los alejará. Y obviamente también tienes que buscar que tengan un ingreso de acuerdo a lo que valen para ti. De nada sirve darles una posición, responsabilidades, o una clara ruta de crecimiento, si no va de la mano con una mejora económica de acuerdo a tus posibilidades.

Si no haces esto, tu equipo de trabajo será un grupo que solo quiere cumplir órdenes y tendrás que estar pendiente de ella todo el tiempo, y eso no es lo que hace a un emprendedor exitoso.

Vía “Las 21 leyes irrefutables del liderazgo” – John Maxwell

Artículos Relacionados

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion