La regla de las 5 horas que siguen Bill Gates y Mark Zuckerberg

Si sientes que el camino al éxito es un tanto complicado, te mostramos una regla que siguen los empresarios y millonarios famosos. Es sencilla, solamente se necesita compromiso y dedicación.

La mayoría de profesionales miden su nivel de productividad en función de las tareas realizadas u objetivos conseguidos. Como consecuencia, tratan al máximo de comprimir el tiempo para abarcar mucho más.

Sin embargo, la realidad nos demuestra que esta filosofía de trabajo, enfocada en la cantidad y no en la calidad, acaba siendo poco eficaz. Por ejemplo, un vendedor puede terminar su jornada luego de hacer 300 llamadas, de las cuales muy pocas han derivado en ventas porque no ha hecho un análisis previo de los leads y potenciales clientes a quienes debía contactar.

Sin embargo, otro que sí haya investigado probablemente hará menos llamadas, pero el ratio de conversión será más alto. Precisamente, contra la dinámica del trabajo a destajo y sin pausa, existe una práctica que defiende una rutina más sosegada, en la que al menos se tenga una hora al día para reflexionar o aprender algo nuevo: la ley de la cinco horas.

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Este patrón no es nuevo, su precursor fue Benjamin Franklin, hombre polifacético, allá por 1716. Hoy en día lo practican algunos de los empresarios y gurús más importantes, desde Bill Gates, a Mark Zuckerberg, Ellon Musk o Jack Dorsey.

Para poder aplicarla es imprescindible tener un espacio libre en el día a día pero no forzarla, porque si cuesta encontrarla al final se acabará sucumbiendo a la rutina extresante y abandonando este hábito.

Ley de productividad

Michael Simmons, cofundador de la empresa Empact, señala en un artículo en el portal Business Insider, que tanto Zuckerberg como Gates han seguido a lo largo de su existencia esta regla de las 5 horas: hacer algo productivo de una hora al día durante los cinco días laborables de la semana (en los fines de semana se descansa).

Se cuenta que a pesar que Franklin tenía trabajo muy agotador; siempre cumplía escrupulosamente con la regla de las 5 horas. Y no le fue nada mal, pues es considerado como uno de los inventores más importantes de la historia.

Los emprendedores modernos puede que no tengan tanto tiempo o no puedan aprovechar las horas tanto como Franklin, pero sí que tienen en común una cosa con él: su deseo voraz de asimilar conocimientos y técnicas.

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Así, mientras Bill Gates lee 50 libros al año, Mark Zuckerberg lee uno cada dos semanas. Simmons recomienda adaptar la norma de las 5 horas a los tiempos modernos. Para él, la clave es lograr cada día una o dos horas de espacio vacío: en vez de acabar tareas laborales durante esos 120 minutos, dejarlos despejados para pensar, para leer y sobre todo, para aprender algo nuevo.

Una vez liberado ese tiempo, la clave de la regla de las 5 horas estaría en estos puntos:

1. Planificar el tiempo de aprendizaje: saber lo que se quiere aprender y especificar los objetivos (por ejemplo, aprender a programar una aplicación de móvil antes de diciembre).

2. Practicar : hacerlo de una manera honesta, sabiendo que se debe mejorar y nunca quedarse solo en los que ya se sabe.

3. Meditar: hay que dedicar unos minutos al día para reflexionar sobre lo que se está aprendiendo y hacerse preguntas a uno mismo. También puede servir charlar con un colega o una persona que también esté aprendiendo.

4. Guardar tiempo para aprender: leer, estudiar, practicar, dialogar, discutir, asistir a clases… Siempre hay que dejar un espacio al día para estas actividades y respetarlo.

5. Resolver los problemas según surgen y hacer experimentos: nada de procrastinar. Mejor acabar con un contratiempo cuando todavía es pequeño que dejarlo pasar y se convierta en un tema mucho más grave.

Vía: Business Insider

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