¡No escondas tu personalidad en el trabajo!

Sin duda que en cualquier lugar de trabajo existe una mezcla de diversas personalidades que, juntas, ayudan a contribuir las metas de la empresa. Lo cierto es que la personalidad en el trabajo puede afectar la actitud hacia ella, influenciando diversas facetas del enfoque profesional.

De tal forma que habrán ciertos atributos de la personalidad que pueden ayudar a convertirse en un mejor empleado, otros pueden tener desafíos para superar y tener una actitud profesional en la oficina.

Pero también hay empleados que se hacen pasar por alguien que no está en el trabajo lo que reduce la satisfacción laboral y perjudica la salud, según una nueva investigación de Deloitte, una empresa consultora y de asesoría financiera, que encontró a tres cuartas partes de oficinistas que encubren alguna parte de su identidad en el trabajo para tratar de encajar en ella.

Fingir la personalidad en el trabajo es dañina

Así que fingir en el trabajo es una práctica frecuente y comprensible. Los clientes y compañeros de trabajo esperan que uno sea razonablemente alegre, de conciencia y de colaboración si realmente uno se siente seguro de sí mismo.

Suscríbete a nuestro boletín informativo


Y después de analizar las personalidades, los niveles de satisfacción y desempeño laboral de 300 empleados de una empresa de marketing en el Reino Unido, los investigadores de Deloitte encontraron evidencia “que la supresión de la propia conducta natural está relacionada con la peor salud.

“Específicamente en una disminución en el funcionamiento del sistema inmunológico donde el corazón puede comenzar a latir con fuerza y sus músculos pueden estar tensos; ambos indicadores de activación autonómica, que es la manifestación fisiológica de estrés o ansiedad”, señala el estudio.

¿Qué otras conclusiones interesantes reveló la investigación?

Paradójicamente, de acuerdo a esta investigación, los extrovertidos a veces son los que hacen más daño cuando están obligados a ocultar su sociabilidad natural en el trabajo. En pocas palabras, sentados tranquilamente en un escritorio y no comunicar parece ser la forma de crear un ambiente tóxico en la oficina.

“Los extrovertidos sufren cuando pretenden ser introvertidos en el trabajo, y más aún que los introvertidos que pretenden ser extrovertidos. Cuando la gente naturalmente habladora y sociales tienen que estar tranquilos y solitarios durante largos períodos de tiempo en sus escritorios, quienes admitieron que sentían menos satisfacción en el trabajo y más estrés que los extrovertidos, especialmente entre los más jóvenes en la empresa”, se indica en el estudio.

Otro de las revelaciones fue referente a la forma de lidiar con compañero de trabajo del cual se sospecha que siempre miente. Todo ello depende del tipo de mentira y el tipo de mentiroso con quien uno está tratando.

Los mentirosos que son frecuentes tienen dos características principales. En primer lugar, son moralmente débiles que no ven a la mentira como algo poco ético. Y en segundo lugar, mientras que mucha gente miente cuando está bajo presión (miedo, ansiedad o preocupación), los mentirosos que son recurrentes lo hacen hasta cuando se sienten bien cuando están controlando las cosas por lo que los disfrutan.

Este tipo de empleados mentirosos y recurrentes lo hacen de una manera eficaz que requiere de una imaginación muy brillante, sobre todo cuando tratan de crear excusas para desviar la verdad.

A fin de cuentas, ¿están tus empleados ocultando su verdadera personalidad en el trabajo?

Vía: Inc.com
Foto: expoknews

Artículos Relacionados

comments