Para mejorar su negocio

Conducir una Pyme, además de sentido común y del instinto para hacer negocios, requiere de elementales herramientas de gestión que lo pueden ayudar a crecer de forma ordenada y a mantenerse competitivamente en el mercado.

En Internet o en las librerías formales y de avenida encontramos interminables recetas para mejorar la gestión de negocios. Entre tanta literatura, muchas veces es difícil diferenciar lo que mejor podría aplicarse al día a día de una pequeña o mediana empresa (Pyme).

Sin embargo, dentro del ámbito del coaching hallamos una herramienta útil para la mejora de la gestión de su Pyme que involucrará a todos sus trabajadores en el logro de los objetivos planteados.

Fernando Gil Sanguinetti, presidente de la Asociación Peruana de Coaching (APCO), recomienda fijar metas de mejora de desempeño de su negocio siguiendo cinco criterios fundamentales.

“Coja una hoja de papel y escriba las palabras: específico, medible, alcanzable, relevante y programable, colocándolas a la izquierda de la hoja y verificando que sus metas planteadas cumplan con estos criterios”, explica. La sigla de estos cinco criterios es EMARP (en inglés, SMART).

Definiciones
Según el especialista, al momento de establecer la meta de mejora en el desempeño, se debe ser lo más específico posible, tanto en las acciones como en las conductas que se adoptarán.

Asimismo, afirma que estas metas deben ser medibles utilizando números, porcentajes o ratios. Por ejemplo, usted puede pedirles a sus trabajadores aumentar las ventas en un 10%. “Al establecer una meta medible de desempeño podrá hacer un seguimiento, efectuar los ajustes y verificar si la meta se ha cumplido”, anota.

Una vez determinada la meta, refiere, es preciso cerciorarse de que sea alcanzable dadas las circunstancias, los recursos, las capacidades y los niveles de motivación del trabajador. “De esa manera conseguimos que el trabajador dé lo mejor de sí y que no asuma el compromiso con la frustración de una meta imposible de alcanzar que lo desmotive desde un inicio”, detalla.

A renglón seguido, plantea preguntarse si la meta de desempeño está relacionada con un objetivo clave de un área específica o de toda la empresa, así como su contribución en la misión que ha planteado para su Pyme.

Finalmente, Gil manifiesta que la meta tiene que estar programada en el tiempo. “Debe tener una fecha en la que deba ser alcanzada. De esa manera será más efectiva tanto para el líder como para el colaborador involucrado en la mejora del desempeño”, concluye.

*Gabriel González

Fuente: Perú.21

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