Pautas para elegir a los mejores colaboradores

El éxito de una empresa depende de muchos factores, sin embargo, hay un aspecto fundamental y que muchas veces lo engloba todo: sus integrantes.

Personas idóneas, talentosas y comprometidas pueden ser el trampolín que impulse a una organización a conseguir ese propósito.

Por ello, el proceso de selección de una compañía se convierte en una de las estrategias importantes, incluso mucho más que las de marketing, publicidad o comerciales, que en muchas ocasiones se les da prioridad, dejando de lado lo fundamental del capital humano.

Actualmente, hay cientos de prácticas y pruebas psicológicas para el reclutamiento de personal, muchas de ellas resultan preponderantes en este proceso; sin embargo, hay ciertas “técnicas simples, que pueden servir de filtro antes de entrevistar a candidatos para su organización.

Para que el proceso de selección sea exitoso y no se deje fuera factores que pueden resultar decisivos Trabajando.com le entrega algunas pautas que seguir.
Definición del puesto. El primer paso para llevar a cabo un proceso exitoso es analizar el cargo para el que se buscan postulantes. Definir las necesidades del puesto es determinante, para saber qué se requiere y qué debiera descartarse en un candidato. Aquí se evalúan aspectos como experiencia, profesión, dominio de idiomas, así como otras capacidades como trabajar bajo presión, trabajo en equipo, saber liderar grupos, entre otras.

Preselección. A partir de las características mencionadas, se tendrá un primer filtro para deducir cuáles son los candidatos idóneos para cubrir el puesto, de esta forma el siguiente paso es elegir una cantidad determinada de currículos que cumplan con las características necesarias. Luego de revisarlos más de una vez, una buena alternativa es asignarles cierto puntaje para comenzar a entrevistar a quienes nos parezcan más idóneos.

Preparar la entrevista. Lo principal en este paso es preparar las preguntas de tal forma que al momento de la entrevista sea bien aprovechado y que las respuestas te permitan recabar la información suficiente para tomar una buena decisión de contratación.

El momento determinante. Toda entrevista debiera tener segmentos que la definan para asegurar su éxito. La primera parte puede ser utilizada para darle confianza y tranquilidad al candidato, de tal forma que conteste con la mayor honestidad posible, aprovechando además de mostrar sus capacidades y conocimientos. Preguntas como cuéntame de ti, o qué hacías en tu último trabajo, pueden ser hechas en esta etapa.

Otras fases
Una segunda fase puede utilizarse para conocer sobre las habilidades y experiencias del candidato, lo que ciertamente será útil para definir si es la persona idónea para el cargo.
Por ejemplo ¿por qué dejó su trabajo anterior?, o ¿qué le gusta o disgusta en un empleo? Se deben aprovechar estas preguntas para dar espacio a que la persona pueda contestar más ampliamente, y no sólo con un “sí o un no”.

En la tercera etapa, debe informarse al candidato para qué ha sido convocado, es decir, tras haber escuchado lo que él tiene para decir, se le explicará de qué se trata el puesto, de esta manera se evitará que prepare las respuestas de acuerdo con lo que se busca en el cargo.

Definición
1. Si después de la primera entrevista no es posible definir sólo a un candidato, es recomendable seleccionar a 2 o 3 finalistas, para llamarlos a una segunda ronda de preguntas y definir aquello que no se cerró en la primera instancia.

2. Es importante que en esta etapa esté presente no sólo el entrevistador inicial sino que los relacionados directamente con el cargo, como por ejemplo el jefe de área o el director.

3. Es vital que el seleccionador no cometa errores en el proceso, por ello deben evitarse todas las subjetividades que podrían influir en éste. Por ejemplo, los prejuicios, las afinidades físicas, los juicios valorativos, malas experiencias previas u otras apreciaciones personales.

Fuente: El Peruano

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