Presidente del Foro Económico Mundial te revela los 5 secretos para ser un gran líder

¿Quieres convertirte en un líder respetado pero no sabes por donde comenzar? ¿Trabajas en una empresa y te preguntas cómo ser un buen líder? Si has contestado a cualquiera de las 2 preguntas con un sí, este artículo te interesa.

Un líder es una persona que es referente para un grupo de personas. Es una persona que encabeza algún movimiento, grupo o institución y que se ha ganado el respeto de las otras personas que lo siguen y apoyan en sus acciones o decisiones.

Precisamente, Klaus Schwab, fundador y presidente del Foro Económico Mundial (WEF), durante una cena reciente en Singapur, intentó determinar qué cualidades hacen grande a un líder. De tal modo que los cinco elementos clave para Schwab fueron el corazón, el cerebro, el músculo, el valor y el alma.

1. Tener corazón

Como en los casos de Nelson Mandela y Mahatma Gandhi, un líder no puede alcanzar la grandeza sin mostrar una profunda empatía con su pueblo. Se trata de un sentimiento que alimenta la lucha contra las injusticias que su gente pueda enfrentar.

Parece improbable que líderes heroicos como esos afloren en tiempos normales. Pero estos tiempos no lo son. Por el contrario, la desigualdad sin precedentes que se vive en tantas partes del mundo es precisamente el tipo de injusticia que podría estimular el surgimiento de grandes líderes compasivos hacia los de abajo.

2. Tener cerebro

Todo líder debe tener la facultad de filtrar las masas de información que nos inundan constantemente para poder tomar decisiones inteligentes en un mundo complejo que cambia rápidamente. Algunos líderes actuales están demostrando tener grandes aptitudes en este punto.

Por ejemplo, el constante crecimiento y desarrollo de las economías de China y la India refleja que el presidente Xi Jinping y el primer ministro Narendra Modi, respectivamente, entienden los desafíos económicos y sociales y las oportunidades que supone la Cuarta Revolución Industrial. Ambos saben que, en este complejo contexto, deben desarrollar nuevas industrias dinámicas que sitúen a sus economías en la frontera del progreso científico y tecnológico.

3. Tener valor

La tercera cualidad fundamental de un gran líder es el valor, como lo llama Klaus. La oleada de refugiados en Europa (especialmente de sirios solicitantes de asilo en 2015) ocasionó una explosión del sentimiento populista, y cada vez más los líderes políticos exigieron cerrar las fronteras. Los dirigentes débiles cedieron ante la presión, ya sea alineando su retórica a la de los populistas, o bien siendo arrollados por sus vehementes competidores.

Este no fue el caso de la canciller alemana Ángela Merkel, quien dio un potente ejemplo al aceptar a un millón de refugiados. Al principio su imagen se hundió entre los votantes (incluso muchos de su propio partido), pero finalmente su notable coraje dio sus frutos, y ahora se la reconoce mundialmente como una de las líderes más sólidas de nuestro tiempo.

Te puede interesar: 10 estilos de liderazgo empresarial según el país

4. Tener músculo

Evidentemente, convertir el coraje en un cambio positivo requiere de músculo, vale decir la influencia y autoridad para actuar, que a su vez precisa de una aguda comprensión de las realidades políticas. Por ejemplo, esta cualidad resultó fundamental para lograr el formidable cambio en el sistema político de Irlanda: un país profundamente conservador que eligió como primer ministro a Leo Varadkar, un homosexual de origen indio.

También el Papa Francisco nos enseña cómo estas diversas cualidades pueden confluir para producir un liderazgo fuerte. Su perspicacia, coraje, moralidad e inteligencia han apuntalado sus esfuerzos para cambiar la posición y la percepción de la Iglesia Católica Romana en el mundo.

5. Tener alma

El Papa Francisco también tiene lo que Klaus llamaría alma de líder. En un momento u otro, la mayoría de los líderes sucumben a las comodidades del cargo. Pero Francisco sigue viviendo una vida sencilla y desprendida, sin los beneficios que a menudo se asocian al liderazgo, incluso en el ámbito religioso.

En líneas más generales, el Papa Francisco ha demostrado coraje y sabiduría al adoptar una estructura eclesiástica más descentralizada y al concebir una Iglesia inclusiva que sea un “hogar para todos”.

Vía: gestion.pe

Lee también: CURSOS GRATUITOS DE DESARROLLO PERSONAL

Artículos Relacionados