¿Qué es una consultoría?

Conoce algo más de estos profesionales que pueden desarrollar estrategias que harán que la empresa se posicione en un buen lugar en un tiempo mucho menor.

La posibilidad de contar con expertos en la creación de empresas puede ser de gran ayuda para el emprendedor o empresario, y precisamente con este objetivo nacen las consultorías.

En esencia, la consultoría es un servicio externo al que recurren las empresas con el fin de encontrar soluciones a uno o más de sus problemas. De tal modo que la ayuda que presta un experto para resolver un problema empresarial, es basándose en su experiencia, habilidad y oficio.

Objetivos

En sí, la meta o producto final de cualquier actividad de consultoría se denomina intervención y que esta se produce en dos variantes:

1. En un nivel, una intervención es cualquier cambio de índole estructural, política o de procedimiento en la línea de organización: un nuevo conjunto de medidas remunerativas, un nuevo proceso de información, un nuevo programa de seguridad.

2. El segundo tipo de intervención es el resultado final por el cual una o muchas personas en la línea de organización han aprendido algo nuevo. Quizás hayan aprendido qué normas dominan las reuniones de su staff, qué hacer para mantener a personal de un nivel más bajo en una posición altamente dependiente en la torna de decisiones, cómo comprometer a las personas de un modo más directo para fijar metas o cómo proceder para mejorar las evaluaciones del desempeño.

Características

Es un servicio independiente: se caracteriza por la imparcialidad del consultor, que es un rasgo fundamental de su papel. El consultor no tiene autoridad directa para tomar decisiones y ejecutarlas. Por consiguiente, debe asegurar la máxima participación del cliente en todo lo que hace de modo que el éxito final se logre en virtud del esfuerzo de ambos.

Es un servicio consultivo: no se contrata a los consultores para dirigir organizaciones o para tomar decisiones en nombre de directores en problemas. Su papel es actuar como asesores, con responsabilidad por la calidad e integridad de su consejo; los clientes asumen las responsabilidades que resulten de la aceptación de dicho consejo. No solo se trata de dar el consejo adecuado, sino de darlo de manera adecuada y en el momento apropiado.

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Proporciona conocimientos y capacidades profesionales para resolver problemas prácticos: una persona llega a ser consultor de empresas en el pleno sentido del término después de haber acumulado una masa considerable de conocimientos sobre los diversos problemas y situaciones que afectan a las empresas y adquirido la capacidad necesaria para identificarlos, hallar la información pertinente, analizar y sintetizar, elegir entre posibles soluciones, comunicarse con personas, etc.

No proporciona soluciones milagrosas: sería un error suponer que al contratar a un consultor, las dificultades desaparecen. La consultoría es un trabajo difícil basado en el análisis de hechos concretos y en la búsqueda de soluciones originales pero factibles.

Vía: Gestiopolis

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