Tareas que nunca deberías delegar en tu negocio

Casi todo se puede delegar en un negocio. Sin darte cuenta te acostumbras y empiezas a pedir, pedir, pedir… Pero, ¡cuidado!: hay tareas que conviene hacerlas personalmente. Las enumeramos.

Los científicos y expertos lo comprobaron: el mayor enemigo de la productividad es la multitarea, hacer muchas cosas al mismo tiempo. Al delegar, descubres que te liberas de esas actividades que dispersan tu atención. Delegar te permite enfocarte. Ganas tiempo y puedes dedicarte en exclusiva a tu principal meta: aumentar los ingresos.

Cuando lo descubres, delegas cada vez más. Y ahí entras en el peligro de volverte un “adicto” a la derivación. Para evitarlo, describimos 5 cosas que conviene que hagas tú:

1) Tu estrategia de Marketing Online
Nadie conoce a tu negocio, tu producto y tu mercado como tú. Sabes qué necesita y desea tu público objetivo. Compartes un estilo de comunicación que te permite llegar a él. Por eso, es importante que estés al tanto del marketing de tu empresa.

El punto: Contrata a alguien para que te ayuda con tu marketing pero no lo delegues al 100% porque nadie conoce tu producto (o servicio) y a tu público objetivo mejor que tu.

2) Tus finanzas
¿Cuánto gastamos en ese anuncio y cuánto ganamos a cambio? ¿Qué porcentaje de nuestro flujo de efectivo invertimos en nuestros empleados? Parecen preguntas hechas para contadores, pero no: son preguntas para ti. Si deseas delegar algo en esta área, puedes delegar los seguimientos del dinero y la presentación de informes en un contador.

Pero no te conviene desentenderte del todo. Tú eres el responsable de tu propia contabilidad y es importante que conozcas los beneficios, las ganancias y el retorno de las inversiones.

3) El liderazgo
Una Asistente Virtual tiene mucha iniciativa, sabe manejar sus tiempos y priorizar sus tareas. Aunque ella tenga capacidad de liderazgo, no conviene que delegues TU liderazgo.

Con tu Asistente puedes compartir puntos de vista y opiniones. Ella aportará su experiencia en múltiples tareas. Pero todo miembro de un equipo necesita que su líder tome las últimas decisiones. Si no lo haces, causarás una pérdida de confianza en ti.

Por eso, contrata a una persona que tenga iniciativa y te ayude a lograr tus metas, pero el líder debes ser tú. Eres quien mejor conoce el negocio, puede hacerlo crecer y generar ingresos.

4) El desarrollo
Hay personas que siempre quieren superarse a sí mismas, evolucionar y crecer. Si tienes la bendición de tener gente así en tu equipo toma conciencia de que para ellos, lo que aprenden es tan o más importante que el dinero que ganan. Necesitan desarrollarse para mejorar y, luego, pasar al “siguiente nivel”.

¿Esa es la clase de profesionales que quieres? Seguramente Entonces, cuando logren evolucionar, es importante que les des tu feedback. Ellos quieren saber lo que tú piensas de su trabajo. Para eso, tienes que conocer sus funciones, sus fortalezas y sus debilidades.

5) La “cultura” de tu negocio
Tienes un importante papel como líder. Por eso, la “cultura” de tu negocio la tienes que transmitir tú. ¿O acaso no eres la inspiración de tu equipo? Difunde la filosofía, los valores y las actitudes que la empresa intenta reflejar. Y, por sobre todo, actúa en conformidad con lo que dices. Que todos sepan que estás comprometido.

Tú eres la cabeza. Es importante que estés envuelto en esa cultura y que se la muestres a tu gente. Piensa: ¿qué es lo más importante? ¿Qué es lo que quieres transmitir?

En síntesis… Estas son las 5 cosas que no te conviene delegar porque manejarlas te dará beneficios. No deberías delegarlas al 100%, pero siempre viene bien una ayuda, ¿no? Además, es la parte más divertida de tu negocio: el liderazgo, el marketing, la cultura… ¿Cómo vas a delegar justamente eso?

Fuente: Secretos en Red


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