Llegas tarde al trabajo… ¡eres nocivo para cualquier empresa!

trabajador-tardon

Son las 5 de la tarde. Todos están sentados esperando el inicio de la reunión, sin embargo, el jefe llama a la calma pues falta uno de los citados. Pasan los minutos y la impaciencia comienza a invadir la sala. Luego de unos minutos aparece el tardón con una sonrisa en los labios como si nada hubiese pasado. Este es el ejemplo común de una experiencia que sucede en todas las empresas. El tardón es el clásico personaje que está empeñado en agriarnos el día.

¿Por qué el tardón se comporta así?

Que hay un tránsito vehicular terrible, sí. Que un familiar se enfermó, sí. Que las llaves se quedaron en casa, sí. Alguna vez hemos padecido con  estos imponderables y la tardanza resultó inevitable. Pero, los imponderables son eso, imponderables, y no deben convertirse en excusa diaria. Los tardones parecen vivir en medio de un campo minado, siempre hallan algún pretexto para ocultar sus faltas.

Los psicólogos  han encontrado algunas posibles hipótesis que responderían a este extraño y peculiar comportamiento de los tardones. ¿Quieres saber cuáles son las explicaciones? Aquí te las mostramos:

  • Los tardones buscan resaltar sobre la multitud, y que mejor manera de hacerlo que llegando tarde. Así se sienten felices que todos los convocados se tomen unos segundos para mirarlos.
  • Los tardones tienen un deseo reprimido por ofrecer disculpas por los errores que cometen en el trabajo. Pero como no tienen las agallas para hacerlo, encuentran en las tardanzas, los momentos perfectos para expresar sus disculpas a sus compañeros y jefes.
  • Los tardones tienen una actitud ególatra y tratan de demostrar a los demás que están por encima de ellos interrumpiendo las reuniones  cuando se les viene en gana. Los tardones no expresan sus disculpas sinceramente, en realidad, ocultan su alegría de sentirse tan importantes como para interrumpir una reunión en el momento más inoportuno.

¿Cuál crees que es la razón por la que los tardones continuan llegando con retraso a los reuniones?

Tardones de todo tipo

A continuación hemos hecho una lista de los tardones por sus clásicas excusas. A ver si reconoces a alguno de tus compañeros o jefes en una de estas categorías.

  1. Los razonables

Esta clase de tardones siempre halla una excusa racional para sus constantes tardanzas. Sus razones parecen valederas aunque en realidad carecen de sustento. Su excusa clásica es “¿Qué son diez minutos?”

  1. Los ocupados

Agrupa a los tardones que tienen una vida tan agitada que nunca pueden llegar temprano a sus compromisos. En realidad, sobrecargan tanto su agenda que apenas existe una separación de minutos entre una reunión y otra.

  1. Los rebeldes

Estos tardones llegan con retraso a sus compromisos con plena intencionalidad. Creen pertenecer a un género especial de personas, por lo que las tardanzas representan solo un aspecto más de su genialidad. Muchos jefes tardones ingresan a esta categoría.

  1. Los distraídos

Son los clásicos olvidadizos. Siempre dejan algo en casa o en su oficina, por lo que se ven obligados a volver sobre los pasos andados. Y cuando tienen el tino de llegar temprano, pierden el tiempo conversando en los pasadizos, o entretenidos con su celular en recepción.

  1. Los evasivos

Son los que prefieren estar exentos de cualquier responsabilidad. Por ello, buscan intencionadamente llegar tarde para evitar estar en el momento en que se toman las decisiones importantes. Se limitan a decir luego “no sé, yo no fui consultado sobre ello”.

Ahora, cuéntanos tu experiencia, ¿cómo es el tardón de tu empresa?

Vía: lucialegorreta.com / hipertextual.com

 

Artículos Relacionados

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion