Los defectos de los jefes que más irritan a los empleados

liderazgo

Los jefes tienen que lidiar con tareas estresantes y asumir la responsabilidad de grupos de trabajo, en ocasiones los resultados son satisfactorios pero en otros casos son tan decepcionantes que tienen que cargar con la frustración por días. Muchos son los casos de empleados que han tenido que dejar sus trabajos debido a la actitud de sus superiores, que en vez de ser una fuente de apoyo se convirtieron en la principal barrera para lograr los objetivos de la empresa.

¿Alguna vez has tenido que lidiar con un jefe irritante? O en el peor de los casos ¿Tú lo eres? A continuación los defectos de los jefes que más irritan a los empleados.

  • Falta de respeto

La falta de consideración y respeto para con los empleados es uno de los defectos de los jefes más irritantes, se traduce en conductas como el gritar constantemente, tener un mal carácter para dirigirse a los demás, decir groserías o no tener el más mínimo temor de enfrentarse en público. Seguramente muchos trabajadores alguna vez han tenido que enfrentarse a estas situaciones, lidiar con jefes que han fomentado momentos bochornos dejando de lado su nivel profesional.

  • La prepotencia

A los profesionales les irrita tener un jefe prepotente que en todo momento quiere figurar, inclusive cuando ni siquiera ha hecho el trabajo duro. Es desmotivaste ver que el guía del grupo se las da de superior en todo momento o anda de altivo, lo que se genera es rechazo y falta de compromiso.

  • No escuchar

Un problema común y que irrita demasiado a los colaboradores es que los jefes solo decidan y no consulten con los demás, lo que los empleados esperan es que se respeten sus ideas y opiniones. Escuchando a los empleados se logra una mayor implicancia dentro del grupo.

  • Incompetencia de dirección

Un jefe incompetente no será capaz de dirigir a un grupo veterano y con experiencia, al notar un mal manejo de gestión dentro de las organizaciones los empleados pueden sentirse maltratados y optar por otras opciones.

  • Falta de apoyo

Los colaboradores buscan puestos en donde se les ayude a capacitarse u desarrollarse como profesional, uno de los defectos de los jefes que más irrita a los demás es su falta de apoyo para con sus empleados. Factores como la falta de interés en el equipo, no aportar motivación, no darse el tiempo necesario para interactuar con los demás son signos de un mal liderazgo.

  • Maltrato humano

Pensar que los colaboradores son meras herramientas para conseguir objetivos es una mala práctica de liderazgo, más que de brindar apoyo se trata del calor humano para tratar a los demás. Un líder insensible, poco cercano, que ignora a los demás muy pocas veces logrará la confianza y compromiso de sus seguidores.

  • Falta de implicancia

Un grupo de trabajo que solo recibe direcciones de su jefe por medio del correo o reuniones, poco a poco irá perdiendo la fe y confianza en su líder. Los colaboradores esperan a alguien que se implique, que contribuya y no se quede sentado frente al escritorio.

Los equipos con este tipo de líder llegan a caer en la incomprensión, ya que no cuentan con dirección y objetivos claros.

  • Ser autoritario

El liderazgo basado en la imposición se ha quedado en el pasado, las conductas despóticas bloquean el talento y maltratan la dignidad profesional. En muchos casos esta característica denota debilidad interior en el jefe ya que solo es una excusa para guardar distancia con sus colaboradores.

  • Incumplir los compromisos

Dentro de los defectos de los jefes que más irrita a los empleados es la falta de compromiso, ya sea por no ser lo que predica, por no llegar en los horarios establecidos o por incumplir con sus propias reglas. Un equipo de trabajo tiende a guiarse de su líder y si este no cumple son simples pautas no puede influir en los demás.

Aún hay jefes que en base a su estatus dentro de la empresa se siente con la libertad de actuar a su antojo, sin pensar que esto repercute en la percepción y productividad del equipo.

  • Falta de confianza

Un jefe que no delega ni otorga votos de confianza a sus empleados desmotiva a su gente, a la larga solo se genera una falta de compromiso para lograr las metas del negocio.

Vía:ottowalter e innatia

foto: javierortego.com

 

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