Malos hábitos que un buen líder debe evitar

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¿El líder nace o se hace? Es una de las grandes interrogantes que aún perduran en el mundo empresarial. Las respuestas son de las más variadas. Sin embargo, las empresas siguen moviéndose. Y el líder, por supuesto, es quien guía ese movimiento. Un movimiento que puede dirigirse hacia el abismo si el líder no es lo suficientemente competente como para manejar la organización.

El principal inconveniente de ser líder es que éste usualmente cree estar en poder de la verdad absoluta. El líder es una persona de carne y hueso como cualquiera de nosotros. No es infalible. De hecho, es tan o más falible que sus colaboradores, sobre todo, bajo entornos en donde no se fomenta la especialización del líder. Por eso, no es extraño hallar algunos malos hábitos en el líder, tales como:

  1. LA FALTA DE CONFIANZA EN LOS COLABORADORES

El primer síntoma que la organización no marcha bien, sucede cuando el líder se asigna por propia cuenta las labores más importantes de la empresa. Deja el resto para los colaboradores. En realidad, no confía en ellos. Si por él fuera, haría todas las funciones por su cuenta, pero no le queda otra, tiene que contratar gente para hacer algunas tareas que su apretada agenda no le permite realizar.

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  1. EL HERMETISMO

Los colaboradores parecen ir en piloto automático. No saben ni las metas ni los objetivos de la organización. El líder, por supuesto, nunca se los dijo. No le interesa hacerlo. Cree que con que él lo sepa, basta y sobra. Falso. Todos los colaboradores e, incluso, los propios proveedores deben conocer cuáles son las metas trazadas por la organización. Mantener reuniones periódicas con los trabajadores debe ser la norma común en la organización.

  1. LOS CONOCIMIENTOS TEÓRICOS NO LO SON TODO

Existen líderes que asumen el reto de regresar a la universidad a seguir algunos cursos para acrecentar su potencial empresarial. Sin embargo, una vez que regresan a su centro de labores, creen saberlo todo y que nadie está a su nivel como para ponerlo en entredicho. Son profesionales de escritorio. No sólo hay que tener los conceptos empresariales en la mente, sino también hay que saberlo plasmar en los hechos.

  1. LA FALTA DE CONOCIMIENTO

El lado opuesto es igual de preocupante. Existen líderes que desdeñan toda formación extra que le pueda ayudar en su labor. Este tipo de líder cae en la obsolescencia, basándose en sistemas de trabajo que son propias de la Revolución Industrial o de comienzos del siglo XX. Nunca logran evolucionar, porque tienen la idea preconcebida que todo se aprende en el trabajo, que aprender más no tiene sentido.

  1. LA FALTA DE PERSERVERANCIA

Sentirse derrotado antes de tiempo es el problema mayor que sufre un líder. No encuentran la forma adecuada de poner en marcha su proyecto, y literalmente, se lanzan al abandono. Dejan que todo marche naturalmente, y su liderazgo pasa a un lugar subalterno. El verdadero líder debe encontrar la forma de establecer su idea como motor de la organización. No importa que haga el intento uno, dos, tres o mil veces. La perseverancia constante trae el éxito.

  1. LA FALTA DE APOYO

Hay algunos líderes que tienen la seria intención de cambiar para bien su organización, sin embargo, encuentran la férrea y silente respuesta de sus colaboradores, que no están llanos al cambio propuesto. Esta es una actitud completamente normal. Los colaboradores sienten que los cambios vienen de la mano con nuevas responsabilidades, ante las que no sienten preparados o para los que no han sido adiestrados. La cualidad de un líder verdadero será encontrar la forma para que los colaboradores lo acompañen en ese periodo de cambio, sin tener que recurrir a acciones coercitivas.

¿Qué otros malos hábitos has detectado en los líderes que has conocido a lo largo de tu vida?

Vía: jcvalda.wordpress.com / merca20.com

Foto: mastermarketingla.com

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