¿Por cuánto tiempo deberías permanecer como practicante?

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Llegó la hora de mostrar tus conocimientos aprendidos en la universidad. Es el periodo de las prácticas preprofesionales o profesionales, algo que todos los que hemos pasado por una universidad hemos experimentado, algunos con excelentes recuerdos y otros con no tan gratos.

Pero, sin duda, es uno de los periodos en los que los jóvenes se sienten más atosigados por el tiempo: la universidad, los amigos y el trabajo resultan complicado de compatibilizarse. Y es ahí cuando surge la duda en el practicante: “¿Cuánto tiempo debería quedarme como practicante en esta empresa?”

De prácticas pre y pro

Para empezar, hay dos tipos de prácticas en el mercado laboral peruano. Por un lado, tenemos las prácticas profesionales. Éstas son otorgadas por las empresas durante el último año de estudios del practicante o cuando éste acaba de egresar. Según normativa peruana, el período de prácticas profesionales no puede exceder al año de duración.

Esto implica que si la empresa considera necesario continuar con los servicios del practicante, tendrá que hacerlo mediante un contrato profesional en planilla. Asimismo, el joven practicante no podrá realizar más prácticas en ninguna institución vencido este periodo.

En cuanto a las prácticas preprofesionales, no hay un periodo determinado de tiempo establecido por ley. Éstas pueden renovarse cuántas veces sea necesario bajo la aceptación de empresa y el practicante. Tampoco poseen una subvención económica establecida. Las dos únicas formalidades al respecto son que estas prácticas no pueden realizarse tras el egreso del estudiante de su universidad ni tampoco pueden albergar un horario laboral similar al de un empleado en planilla.

Hablemos de las prácticas preprofesionales. ¿Cuánto tiempo se debe permanecer como practicante en una empresa?

  1. Más de 6 meses o un año

Establecemos como un periodo de prácticas los 6 meses o un año, dependiendo del ámbito profesional en el que el practicante se mueva, pues es conocido que para ciertos sectores se necesitan más conocimientos prácticos que en otros. Pues bien, un practicante debería pensar en quedarse por más de 6 meses o un año, si la empresa le ofrece la posibilidad de ensayar sus conocimientos en diversas áreas, logrando así que el practicante tenga un conocimiento más integral sobre su ámbito de estudio.

También resulta innegable que al estar más tiempo como practicante, el joven tendrá más posibilidades de obtener un empleo al egresar de su universidad, toda vez que cuenta con la experiencia y los contactos necesarios para hacerlo. Incluso, puede albergar la posibilidad de quedarse en dicha empresa bajo un contrato laboral estándar.

  1. Menos de 6 meses o un año

Vayamos al caso contrario. Un practicante no debería aceptar el periodo de renovación de sus prácticas si descubre que su periodo formativo ya no da para más en la empresa. También, debería negarse si desarrolla las mismas funciones que los empleados en planilla, y en el mismo lapso de tiempo diario.

Hay que recordar, además, que permanecer por mucho tiempo como practicante puede afectar severamente la vida personal y académica de un joven. Y no olvidemos lo perjuicios no escritos dentro del ámbito laboral, como por ejemplo, que vean al joven como el eterno chico de los mandados en la oficina, que los compañeros o jefes desvaloricen sus conocimientos o, incluso, ser relegado por ser de los pocos en el trabajo que no tienen dinero para sus gastos diarios.

Vía: semana.com / americaeconomia.com
Foto: fresenius-kabi.com

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