10 terribles hábitos que destruyen tu felicidad

Hay miles de millones de personas en nuestro planeta, y muchas son realmente infelices debido que poseen ciertos rasgos y hábitos que lo caracterizan como tales.

La felicidad puede presentarse de tantas formas que resulta muy difícil de definir. La infelicidad, en cambio, es fácilmente identificable porque se sabe lo que es en cuanto se topa con ella.

Lamentablemente, la infelicidad es un mal que se contagia por lo que se deben desterrar ciertos hábitos para lograr alcanzar la felicidad.

1. Constantemente compararse con los demás

La tentación de compararnos a los demás es casi abrumadora lo que resultará en la insatisfacción con nuestras propias vidas. Es fácil mirar a otra persona y pensar que tienen la carrera perfecta, las relaciones más felices, ganan más dinero, etc. Pero las comparaciones nunca son justas, porque todos somos seres humanos únicos, con nuestros propios talentos, temores, pasiones y rasgos.

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2. No apreciar lo que se tiene

No importa cuáles sean sus circunstancias en la vida, se tiene mucho que agradecer. Cada día es una oportunidad para trabajar hacia las metas, servir a los demás y encontrar todas las pequeñas alegrías en la vida. Cuando somos ingratos, descartamos la importancia y el valor de todo lo que se tiene. Lo cierto es que ser agradecido cambia el enfoque de nuestras vidas y no importa cuán exitoso seas, a menos que se tome tiempo para contar las bendiciones nunca se sentirá que se tiene suficiente.

3. Dejar que el miedo o el odio te controlen

El miedo al fracaso es una barrera para perseguir nuestros sueños.  Lo mismo ocurre con el odio. Permitirnos ser consumidos por la cólera sólo nos llena de cinismo y animosidad. Las experiencias difíciles pueden llenarlo de dolor, pero tomar decisiones basadas en el odio roba su capacidad de centrarse en lo que realmente le importa.  Una práctica de la meditación y el diario le ayudan a soltar esas emociones.

4. Centrarse en el pasado o el futuro

Si la conciencia está dominada por el pasado o se centra en el futuro, es probable que se pierda experiencias y oportunidades justo en frente de usted. Se debe vivir en el presente para estar comprometido con donde se está y con quién se está. La investigación muestra que aquellos que permanecen enfocados en el presente son más felices y se sienten más conectados con los demás.

5. Tratar de controlar lo que no se puede

Es frustrante gastar tiempo y esfuerzo en hacer planes, sólo para descubrir que la vida nos ha llevado por un camino completamente diferente. Lo mejor que se puede hacer por uno mismo es darse cuenta de que no siempre se estará en el asiento del conductor. Se puede pasar todo su tiempo y energía tratando de llegar a la forma perfecta de planificar y predecir el mundo que te rodea, pero las cosas no siempre van a ir a su manera. Se tiene que aprender a dejar ir. En lugar de tratar de controlar cada detalle, se debe permitir que la vida se despliegue naturalmente.

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6. Atrapados en el juego de la culpa

Constantemente culpar a la gente por sus problemas o circunstancias es un hábito destructivo que hará daño a uno mismo. Cuando se culpa a otros, se renuncia a rendir cuentas de nuestros propios sentimientos y acciones. Se cambia la responsabilidad a otra persona porque no se quiere que sea nuestra culpa. Es una manera de explicarnos a nosotros mismos por qué algo ha ido mal que pensamos que nos hará sentir mejor.

7. Enfocarse en las posesiones

Ese gran sofá nuevo, el nuevo auto o el reloj caro no traerá un sentido de pertenencia o cumplimiento. Se agregará al estrés y la ansiedad si el presupuesto es apretado a la vez que se pagan las deudas con las tarjetas de crédito.

Cuando se concentra la vida en el dinero y las cosas materiales, se pierde de vista lo que verdaderamente nos hace feliz. El dinero nos ayuda a cuidar de nosotros mismos y de los demás, pero cuando nos centramos totalmente en la riqueza ,olvidamos la importancia de lo que está en nuestro corazón y en nuestra alma.

8. Rodearse de gente tóxica

Malas relaciones con personas tóxicas roban nuestra felicidad y en realidad este tipo de personas no preocupan por nosotros en absoluto y nunca lo harán, no importa lo difícil que trates de impresionarlos. Hay que ser cauteloso con aquellos que constantemente niegan tus opiniones, que sólo aparecen cuando necesitan algo o que no respetan tus límites o deseos.

9. Dejar que la procrastinación marchite la ambición

Todos, de vez en cuando, aplazamos la tarea que se tiene o se inventan excusas para explicar por qué no hemos hecho algo que debemos hacer. Pero la dilación habitual hace daño real a su felicidad a largo plazo. Al procranistar se está perdiendo el tiempo y la energía preciosos que se podría utilizar para perseguir las metas y sueños. No esperar hasta que sea demasiado tarde. Comienza hoy.

10. Ser el peor crítico

Sin duda que la autocrítica es necesaria para identificar los defectos y perfeccionar las habilidades. Pero un ego hinchado no llevará a ninguna parte rápidamente. La clave es examinar las razones por las que la persona es dura consigo misma. ¿Estás verdaderamente decepcionado porque sabes que puedes hacerlo mejor? ¿Te estás torturando porque tienes miedo de dejar que otras personas se deprimen o por lo que otros piensan de ti?

Hay que tomarse tiempo para conectarse con el verdadero Yo. ¿Qué quieres realmente? Quien quieres ser? ¿Cuáles son tus pasiones, gustos y disgustos? Debes encontrar la manera de ser tú mismo y apreciar y amar quién eres.

Vía: Entrepreneur

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