7 malos hábitos que están arruinando tu productividad

La productividad no solo consiste en hacer más en menos tiempo, sino de trabajar mejor. Lograrlo no es tarea fácil, en especial cuando tienes una larga lista de cosas por hacer cada día. Sin embargo, una forma de ir por el camino correcto es comenzar eliminando algunos malos hábitos.

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Por buen tiempo se ha subestimado el impacto de los hábitos diarios para la productividad. Solo asumiendo que casi siempre el éxito es el resultado de los buenos hábitos, se pueden ajustar ciertos detalles en la vida de todos los días, eliminando lo que realmente se ha convertido en tóxico.

De ahí que sea tan importante tener en cuenta estos malos hábitos que no conducen por el camino que se desea:

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1. No parar de revisar el teléfono

Esta dependencia tan común en los adolescentes, también se ha inoculado en personas maduras y productivas. Y ciertamente no se dan cuenta que el 99% de las veces en que se revisa este bendito aparato, se hace para no pensar y para evadir cosas. Por ello, hasta que la persona no sea capaz de controlar ese instinto que los lleva a procurar siempre la inmediatez, no escapar de esta dependencia, y esta seguirá haciendo daño.

2. No escuchar cuando hablan

Existen dos clases de oyentes. La primera quienes escuchan tranquilamente lo que les dice quien conversa con ellospara tener una conversación juiciosa y favorable. Pero la segunda clase es la de quienes, mientras se les hablamos, están en otro mundo, no escuchan ni digieren lo que se les dice. Así que nada mata tanto la productividad más rápido que no saber escuchar.

3. Los hiperpolivalentes

Hay quienes creen que puede hacer muchas cosas a la vez. En teoría son personas eficaces, pero llega un punto en que algo falla porque en realidad no tienen la concentración que se necesita. Y cuando se profundiza en el resultado de esas dos o tres tareas que el hiperpolivalente ha realizado, se constata que ninguna de estas ha sido hecha con la calidad que merecía. Lo recomendable es concentrarse en una sola, tal vez en la más importante, o en la más inmediata.

4. Trabajar con el televisor encendido

Nada tan malo como trabajar con algún ruido constante o, mucho peor, con una distracción visual como la de un televisor en plena actividad, lo que es nocivo para nuestra productividad. El trabajo realmente eficaz tiene lugar cuando uno se encuentra su flujo y su espacio. Entonces, para ser más productivo, lo primero que se debe hacer es apagar el televisor.

5. Trabajar en espacios improductivos

Aunque no se crea, hay ciertas habitaciones (y ciertas horas del día) en los que la productividad no es realmente la adecuada. Por ejemplo, para quienes tienen la comodidad de trabajar en casa, hay un punto delicado al verse rodeados de la familia o familiares. Mucha gente se equivoca cuando trata de combinar un entorno social con uno productivo. Por ello, es importante encontrarse un espacio tranquilo para trabajar.

6. Trabajar con personas improductivas

Otro error es pensar que reunirse con un grupo de amigos para una “sesión de trabajo” va a ser positivamente productivo. Muchas veces esto no funciona. Sin embargo, solamente ocurre cuando todos los miembros del grupo se concentran en lo suyo pero con un fin común. Pero para el resto de los casos, se necesita estar solos para poder enfocarse en las ideas.

7. Falta de preparación

Hay personas que dicen: “Este domingo, voy a ser tan productivo…” Sin embargo, se sabe que con antelación no le han dedicado ni tiempo ni esfuerzo a elaborar, ni siquiera mentalmente, la tarea que tienen que hacer. Y esto sucede muchas veces durante días, semanas y hasta meses. La productividad no es cosa de un momento, sino de una suma de todos los momentos que conducen a ese momento. Y esta no aumentará si no hay conciencia en los esfuerzos.

Vía: Finanzas Yahoo

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