7 sencillos trucos para ser más eficaz en el trabajo

Tu productividad laboral puede incrementarse increíblemente si adoptas hábitos diseñados para hacer que tu trabajo sea más eficiente. 

Para muchos es casi como el santo grial, conseguir trabajar más eficientemente es un gran tesoro por estos días y seguramente lo será por mucho tiempo.

Sin más preámbulo, te ofrecemos las 7 claves para hacer que tu trabajo más eficiente.

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1. Crear hábitos de puesta en marcha

Para muchos, al comienzo de la jornada laboral se agudiza la tendencia a la procrastinación, se postergan actividades relevantes, sustituyéndolas por otras que no lo son.

Así que una forma de reducir la procrastinación del comienzo de la jornada laboral es crear hábitos amigables a la puesta en marcha del día laboral.

Esto se puede lograr con algunas sencillas actividades, por ejemplo el hábito de desayunar, se tarda un tiempo determinado en tomar un café, y cuando este se acabe es el momento de comenzar a trabajar.

2. Hace un check list

Al inicio de la jornada se puede definir con claridad el rumbo del día laboral, esto ayudaría a reducir los tiempos perdidos por la indesición y además nos evitaría tener que atender posibles contratiempos.

Este tipo de check list no es revisar y organizar nuestra libreta de tareas, consiste en informarse de posibles fallas o carencias en nuestro producto o servicio y dar una rápida solución a estos. Esta tarea nos evitaría tener que responder al reclamo de los clientes.

3. Descansar más

Se podría decir que incorporar el hábito de tomar descansos es igual de difícil o aun más difícil que conseguir trabajar de manera más eficiente.

Está demostrado científicamente que el cerebro funciona en estado de alerta progresivo durante 90 a 120 minutos, pasada esa cantidad de tiempo el cerebro entra en estado de fatiga y su rendimiento decae considerablemente.

De una manera u otra tenemos que lograr que nuestras tareas se ejecuten en periodos de entre 90 a 120 minutos y tomar descansos de 20 minutos en el medio.

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4. Medir la productividad en vez del tiempo

Una de las principales razones por la cual buscamos hacer nuestro trabajo de manera más eficiente es reducir la cantidad de tiempo empleado en cada tarea, básicamente buscamos trabajar mejor invirtiendo la menor cantidad de tiempo posible, en fin, ser más productivos.

En lugar de medir el tiempo, vamos a medir la productividad. Si nos enfocamos en medir la productividad, vamos a notar un cambio en nuestra manera de responder a las tareas, es una técnica liberadora, nos va a hacer sentir más productivos y confiados en sí mismos.

5. Organizar la lista de tareas

La lista de tareas se convierte en uno de los pilares basicos del proceso para el aumento de eficacia laboral. Además, nos permite saber en que fase o etapa se encuentra el producto final al asignar un punto X a cada tarea

Un buen momento para crear nuestra lista de tareas es en la noche del día anterior, de esta manera, podemos comenzar el día atacando directamente desde nuestra lista de tareas, sin olvidar que el check list del punto 1 forma parte de la lista.

6. Crear hábitos para dejar de trabajar

Puede sonar contradictorio, pero si se analiza la consigna y la comparamos con lo que se está buscando (trabajar más eficientemente), vamos a encontrar que la consigna cobra sentido y se relaciona con nuestra meta.

Buscamos trabajar menos, pero nos estamos olvidando que hacer con el tiempo que nos sobra si logramos trabajar de manera más eficiente, por lógica nos sobraría una porción de tiempo.

Una técnica consiste en asignar momentos del día que nos alejen de las tareas, la hora del almuerzo podría ser uno de esos momentos, una salida al parque, reunirse con amigos, asistir a eventos, tomar una ducha de relajación, etc.

7. Reorganizar la lista de tareas

Ya se habló sobre como nos puede ayudar una lista de tareas en nuestra meta de trabajar de forma más eficiente, pero, si nuestra lista de tareas tiene un punto de partida A y un punto de llegada B, habíamos asumido que en el medio podríamos tener distintas paradas A1,2,3 (tareas), una de las posibilidades es que una de esas paradas sea algún imprevisto.

Ante un imprevisto podemos acabar con tirar por la borda toda planificación, excepto que abordemos el imprevisto de la manera más inteligente posible.

Volvemos a asumir que ya tenemos una lista de tareas creada y que nos encontramos en la ejecución de las tareas, surge un imprevisto en medio del camino.

Vía: masentrepreneur.com

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