9 lecciones que enseñan los niños sobre negocios

La mente de los niños pueden dar muchas lecciones de negocios que los mayores van olvidando con el tiempo por lo que muchos de los razonamientos que tienen los niños, nos pueden servir de adultos.

Los padres pasan la mayor parte del día enseñando a sus hijos cómo hacer las cosas, explicándoles cómo funcionan y contestando sus preguntas. Pero ellos tienen tanto o más que enseñar: están libres de prejuicios, miran el mundo con nuevos ojos y ven lo que nos rodea de distinta manera.

Así que en sus primeros pasos, si los progenitores se encargan de enseñarles, pero también deben escuchar lo que sus engreídos pueden aportar, incluso para los negocios.

1. No tienen prejuicios

Cualquier otro niño puede ser el mejor compañero de juegos, no importa el color, el origen o si esa persona tiene algún defecto físico. Con el tiempo pueden ser más crueles, pero esos prejuicios los aprenden de los adultos. Y si se trata de encontrar socios, tampoco hay que tener prejuicios.

2. Saben relacionarse

Los niños se relacionan sin ninguna dificultad (aunque depende de la personalidad de cada uno), ya que se hacen amigos con mucha facilidad. Así que se debe perder el miedo a relacionarse en el mundo de los negocios, ya que se puede hacer contactos que sean muy válidos para el éxito de la empresa.

3. Su imaginación no tiene límites

A la hora de inventarse historias, a la hora de dibujar o cuando empiezan a escribir, son capaces de imaginar las cosas más imposibles y divertidas.  Eso es precisamente lo que se necesita para ser innovadores y lograr éxito en la idea de emprendimiento.

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4. Cualquier recompensa es todo un tesoro

Con el paso del tiempo uno se vuelve más inconformistas, y no se da valor a algunas cosas que sí que lo tienen. No está bien conformarse con poco, y los niños tampoco lo hacen, pero  se debe apreciar lo que se tiene.

5. No tienen miedo de caer

Sin duda que los mayores toman sus precauciones si se trata de no caer al suelo cuando hace alguna actividad. Si trasladamos esta experiencia a los negocios, los niños aprenden que después de caer, siempre hay que levantarse. Y sobre todo, que para aprender, hay que arriesgarse a poder caer.

6. La economía del trueque

Los niños comienzan a crear su propio sistema económico cambiando figuritas, bolitas, juguetes o incluso bocadillos en el recreo. Hay que recordar que esas primeras negociaciones es para aplicarlas en el present

7. Todo es nuevo, emocionante y se convierte en una aventura

A todos los padres les encanta cuando les dicen a sus hijos para hacer alguna cosa o ir a algún sitio normal, nada del otro mundo, pero para ellos, es como si fueran a cruzar el desierto, atravesar la selva amazónica o emprender una aventura maravillosa. Y esto es lo que se necesita para emprender; ser un aventurero y no temer a los desconocido.

8. No tienen temor a equivocarse

Quieren probar todo, jugar a ser mayores e intentar hacer todo tipo de actividades sin parase a pensar que es muy difícil o que es imposible. Primero lo intentan y, si fallan, lo vuelven a intentar.

9. Enseguida hacen las paces cuando se enfadan con los amigos

Los enfados también les duran muy poco. Se pueden haber estado pegando con su mejor amigo, y cinco minutos después ya están otra vez jugando juntos. Si eso se aplica en los negocios, es de gran ayuda cuando un plan de negocio falla por lo que el emprendedor debe pasar del enfado al optimismo.

¿No crees que estos atributos necesitan los adultos para triunfar en los negocios?

Vía: Forbes

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