Aumenta tu productividad con una dieta saludable

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Los ejecutivos de todos los niveles suelen tener hábitos poco sanos, como no respetar un horario alimenticio, atragantarse en el escritorio, engullir una cena antes de ir a dormir o llevar una vida sedentaria.

Contra lo que pudiera pensarse, estas prácticas no mejoran cuando se accede a un mejor puesto, ya que un mayor ingreso no garantiza seguir una alimentación más equilibrada. Pero para evitar las terribles consecuencias de todas las malas costumbres a la hora de comer, te daremos las siete claves para una buena alimentación.

1. No salgas de casa sin desayunar, con la intención de almorzar algo en la calle o el trabajo. Pasar muchas horas de ayuno hasta la hora de la comida provoca una des-compensación en el organismo, que hace una reserva de grasa en preparación de la escasez. Así, en vez de adelgazar, se engorda porque el cuerpo los aprovecha al doble.

Además, a partir de las cinco de la mañana, nuestro organismo está programado para generar energía y, si no recibe alimento a la hora que lo necesita, lo más probable es que todo el día esté cansado, con sueño. No deben pasar más de dos horas, a partir de que nos levantamos, para tomar el primer alimento.

2. Elige cuidadosamente el restaurante y el menú. Prefiere lugares que ofrezcan una variedad de platos y dispongan en su menú de alternativas bajas en grasa. Revisar el menú antes de entrar en el restaurante o sentarte a la mesa.

3. Trata de comer cinco veces al día. Al realizar tres comidas principales y dos colaciones o snacks mantienes un nivel de energía constante para cumplir con todas tus funciones corporales y cognoscitivas.

4. Bebe agua. A veces se confunde la sed con el hambre y por eso se come de más. Evita las bebidas con alto contenido energético: contienen muchas calorías y no hidratan como debe ser.

5. Come lentamente, mastica bien y toma los alimentos en bocados pequeños. Deja de comer antes de sentirte lleno del todo, después de comer, haz una caminata de unos 10 minutos para favorecer la digestión y evitar problemas digestivos, como flatulencias, dispepsia o indigestión.

6. Dedica una hora a tu comida. Si una persona come mientras trabaja, su cerebro no lo registra y tarda en sentir saciedad, porque las hormonas secretadas no siguen el proceso normal.

7. Aprende a leer etiquetas. El cual es un formato claro, legible y visible, aplicable a todas las categorías de alimentos y bebidas.

Para su fácil lectura, los productos que lo ostentan incluyen siempre los mismos iconos de nutrimentos: energía (calorías), grasas saturadas, azúcares y sodio. ¿Por qué estos? Porque es importante cuidar su consumo para evitar enfermedades crónico-degenerativas como diabetes e hipertensión. El etiquetado incluye porcentajes recomendados de nutrimentos en una dieta promedio de 2 mil calorías.

Fuente: Alto Nivel

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