Cómo aumentar la productividad laboral

Esa idea de echar horas en el trabajo, llegar cinco minutos antes que el jefe y marcharse cinco minutos después, el hecho de no hacer descansos, acudir a reuniones interminables o no priorizar las tareas no garantiza que el trabajo se haga mejor y se consigan buenos resultados.

Según Ignacio Buqueras, presidente de ARHOE, “no se cambia esta costumbre por falta de innovación, por rutina, porque se cree que siempre se ha hecho así”. David Comí, socio director de Incrementis, añade que “existe poca mentalidad al logro, a los resultados y al cumplimiento de las fechas establecidas”. En general, “los españoles están a la cola en el tema de productividad por el arraigo de la cultura de echar horas en el trabajo y porque impera una sensación de que alargando la jornada se obtienen mayores resultados”.

El valor de las pequeñas acciones: Una buena planificación es clave para no pasar más horas de las debidas frente al ordenador, porque “el concepto de productividad o rendimiento en el trabajo es saber optimizar con eficacia nuestras actividades”.

1.Comer fuera de la oficina: Exprimir cada momento del día reduce la productividad y resta energía. La mente necesita descansar, y por eso los expertos recomiendan hacer una pausa para almorzar.La duración de este momento de desconexión oscila entre los 30 y 60 minutos para que no se convierta en una pérdida de tiempo.

Suscríbete a nuestro boletín informativo




2.Distracciones positivas: Si la gente hace bien su trabajo no debería preocupar que existan ciertas evasiones. Interrumpir la tarea diaria para consultar las redes sociales o hacer una llamada de teléfono no tiene por qué ser perjudicial, si no se convierte en un motivo para escaquearse o evadir el trabajo.

3.Cada dos horas, descanso: A partir de los 90 minutos, la atención decae. Por eso es recomendable y necesario hacer una pausa de cinco o diez minutos para recuperarse y volver con más eficacia.

4.Evitar las interrupciones compulsivas: Se debe minimizar las interferencias constantes en el rendimiento como la revisión del correo electrónico, el exceso de reuniones o las numerosas llamadas de teléfono.

5.Aprender a decir ‘no’: Hay que saber delegar, conocer lo que se tiene que hacer y trabajar por objetivos. La lista interminable de tareas y el no saber priorizar sólo le harán alargar innecesariamente su jornada laboral.

6.Sólo reuniones necesarias: Las convocatorias hay que prepararlas adecuadamente fijando una hora de inicio y de final, avisando con antelación y estableciendo unos objetivos claros.

7.Ser feliz: ¿Qué pasaría si los trabajadores fueran más felices en su trabajo? Según el 97% sería más productivo, de acuerdo con un estudio de Adecco. Una plantilla motivada, que desarrolle su labor en un buen ambiente laboral y con un horario adecuado, conseguirá mejores resultados.

Fuente: Expansión.com

comments

Autor entrada:

Deja un comentario