¿Eres una persona reactiva o proactiva?

proactiva

En el mundo de los negocios y en la vida misma, hay dos tipos de personas: quienes dirigen su vida y los que se la dirigen.

Una persona que dirige su vida sabe perfectamente lo que quiere, y trabaja día a día por conseguirlo. La otra persona a la que le dirigen la vida casi siempre no tiene objetivos, y trabaja para retribuir a sus jefes lo que ellos desean obtener.

Entonces, así es como se configura la sociedad: las personas reactivas “reaccionan” ante los estímulos que les llegan de las personas proactivas que dirigen su vida, saben qué hacer con su tiempo y tiene estrategias para conseguir lo que quieren.

Lee también: Puntos claves para ser un líder proactivo

¿Reactiva o proactiva?

En este sentido, el éxito se encuentra en la proactividad, no en la reactividad. Precisamente, en una nota del sitio web Entrepreneur.es, se relata la historia de dos peluqueras. Una de ellas era reactiva y la otra proactiva.

La primera se limitaba a colgar la información en la puerta de su negocio y simplemente respondía a las preguntas que las personas le hacían.

— ¿A qué hora abren?
— A las cinco.
— ¿Cuánto cuesta el corte de pelo?
— 30 euros.
— No estoy muy segura qué tipo de corte hacerme.
— En cuanto concierte una cita, viene y lo vemos.
— De acuerdo. Pues yo les llamo si me interesa. Gracias.

Mientras que la peluquera proactiva ante una pregunta similar, respondía:

— ¿A qué hora abre?
— A las cinco. ¿Tiene en mente hacerse un peinado o un corte de pelo?
— Un corte, pero no estoy muy segura de qué tipo de corte hacerme.
— Hagamos una cosa. Si tiene dos minutos, siéntese un momento y yo la peino sin ningún tipo de compromiso por su parte y le analizo qué le podría quedar bien.
— Qué amable. Gracias.
— Tiene una cara muy fina por lo que ahora mismo quizá tenga demasiado volumen en el pelo. El volumen le roba protagonismo a su rostro. Estoy segura de que lo que más realzaría su belleza sería cortarse un poco de los lados y parte del flequillo. Se va a encontrar guapísima.
— Sí, lo había pensado pero no paraba de darle vueltas porque me sentía insegura con todas las opciones.
— ¿Qué le parece hacer una cita para esta tarde a las cinco o las seis? El precio son 80 euros. Le aseguro que quedará contenta. Si no lo está, le devolvemos su dinero.
— ¿De verdad?
— Sí. Nunca nos ha sucedido.

Lecciones

Sin duda que en esta historia, la peluquera proactiva habla con suma confianza, creía lo que decía, no mentía y, sobre todo, no lanza una semilla para ver si acaba germinando, sino que traza una ruta para que germine.

Te puede interesar: La importancia de ser proactivo en tu vida profesional y personal

La gestión proactiva no espera a que el cliente se pronuncie, sino ofrecer hacerlo. Desde el punto de vista de un negocio, si todos los clientes que prueban el producto reciben una llamada antes del fin de su prueba, inevitablemente, quedará fidelizado de la marca.

Sin duda que esta historia ofrece muchas lecciones, ¿y tú?, ¿eres reactivo o proactivo?

Vía: entrepreneur.es
Foto: lavanguardia.com

Artículos Relacionados

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion