Este es el nuevo tipo de trabajador que necesita Silicon Valley

Ante el surgimiento de nuevas plataformas de trabajo como Uber, los genios de Silicon Valley demandan una nueva figura laboral que les satisfaga.

Las mentes privilegiadas de Silicon Valley son conocidas por crear nuevas cosas que nunca se pensó que se necesitaría Pero su última creación, nada tiene que ver con la tecnología.

La última obsesión de los gurús del valle del silicio consiste en crear un nuevo tipo de trabajador, que satisfaga las necesidades de lo que ellos consideran economía colaborativa: esa que promueven plataformas como UberAirbnb.

En un principio muchas de estas plataformas prometían el intercambio libre de bienes entre particulares: como se va hacer un determinado viaje, cómo compartir gastos o buscar nuevas casas. Pero la realidad es que, en cuanto se popularizaron los servicios, surgieron profesionales que vieron la oportunidad de trabajar para las plataformas a tiempo completo, de una forma no del todo legal, pero difícil de perseguir.

De tal modo que en Estados Unidos, donde este tipo de plataformas llevan más tiempo funcionando y alcanzan a más sectores, están empezando a surgir los primeros problemas laborales de importancia. Recientemente, la Comisión Californiana del Trabajo ha dado la razón a una conductora de Uber, Barbara Ann Berwick, que pedía ser considerada legalmente empleada de la compañía, con las protecciones y beneficios que esto supone: salarío mínimo, horarios, protección de desempleo

Es de esperar que muchos otros trabajadores demanden las mismas condiciones que Ann, algo que preocupa enormemente a los propietarios de estas compañías. Los empleados cuestan a un negocio mucho más que un autónomo, y si todo el mundo exigiera ser contratado la sostenibilidad de estos servicios estaría seriamente comprometida.

El nuevo trabajador del Siglo XXI

Pero claro, detrás de estas compañías están algunos de los inversores más poderosos del mundo, y salir perdiendo no está entre sus planes. Así que, ante la amenaza del conflicto laboral, los gurús de Silicon Valley han optado por hacer lo que mejor saben hacer: desafiar el statu quo, demandando un nuevo tipo de trabajador que satisfaga las necesidades de su nueva economía.

Silicon Valley está presionando a Washington para que se cree un nuevo tipo de figura laboral, similar a la del autónomo dependiente, que mezcle la flexibilidad de los autónomos con las protecciones de las que gozan los empleados. Se trataría de un tercer tipo de trabajador, con lo mejor de ambos mundos.

No hay que ser un genio para darse cuenta de que el modelo de empleo tradicional, con contrato indefinido, está desapareciendo paulatinamente. Y si los nuevos trabajos bajo demanda que promueven plataformas como Uber prosperan, los trabajadores autónomos y freelance no serán la excepción, serán la norma.

Te puede interesar: 10 empleos requeridos en el futuro

Y no estamos hablando de emprendedores, ni de gente que cree ser “su propio jefe”, estamos hablando de trabajadores precarios cuyo sustento depende de los servicios que ofrecen en unas plataformas a las que les preocupa bien poco sus condiciones laborales.

La situación actual es perfecta para este tipo de compañías: sólo funcionan como intermediarios y no tiene que preocuparse de prácticamente ningún derecho, ni de los consumidores, ni de los trabajadores. Es su particular forma de entender la economía colaborativa: ellos colaboran, nosotros cobramos.

En Estados Unidos, donde este tipo de servicios llevan más tiempo funcionando, el número de trabajadores por cuenta propia no ha dejado de crecer: según un estudio reciente de la Freelancers Union y la plataforma Elance, el 34% de los trabajadores americanos es autónomo. Y la situación está empezando a ser insostenible.

Tal como están las cosas, las empresas tecnológicas son las primeras interesadas en encontrar la forma de legalizar la situación de sus trabajadores al menor coste posible, sin que tengan tiempo de formular la más mínima queja. El nuevo tipo de contrato laboral que proponen permitiría a los trabajadores mantener fondos comunes de protección –sí, como hacían los sindicatos en el siglo XIX– o extender las protecciones salariales básicas a este tipo de autónomos.

Vía: elconfidencial.com

Lee también: CURSOS GRATUITOS DE DESARROLLO PERSONAL

Artículos Relacionados