Noches de estudio: 6 consejos para incluirlas en tu vida diaria

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Muchos preferimos estudiar durante la mañana y en las horas con luz de la tarde, pues creemos (y nos lo han inculcado como lo “normal”) que uno ha descansado lo suficiente durante la noche y empezará la jornada con las energías completas. Otros prefieren estudiar pasada la medianoche o empezando pocas horas antes ya que todos duermen y es la oportunidad perfecta para evitar las distracciones sonoras, sean del tipo que sean, que afectan nuestra concentración.

No podemos decir que una manera de estudiar sea mejor que la otra, ya que en ambos grupos de estudio se pueden encontrar personas de distintos rendimientos académicos, por lo que es imposible decir que los que estudian en un turno rinden mejor que los que estudian en el otro ni viceversa; lo que sí podemos hacer es darte unos cuantos consejos que te serán de gran ayuda si es que perteneces al grupo de los nocturnos o si estás pensando seriamente en unirte a él, estos consejos te ayudarán a estudiar cuando todos descansan y te permitirán adquirir los conocimientos de manera efectiva.

1) Crea una rutina de estudio

Si lo que deseas es empezar a estudiar por las noches, no debes pensar en hacerlo por una sola vez ya que tu cuerpo, y en especial, tu cerebro, tiene que acostumbrarse a ese ritmo de vida, por lo que necesitarás establecer una rutina de estudio y realizarla de manera frecuente y estricta para que, poco a poco, te adaptes y puedas cumplirla sin problemas. Para seguir una rutina propuesta por ti mismo se necesita de mucha fuerza de voluntad, esto se debe a que lucharás contra uno de los más tentadores placeres de la vida: dormir.

2) Encuentra el lugar ideal para estudiar

Espero que no estés pensando en echarte en la cama y ponerte a leer tus libros sosteniéndolos unos centímetros sobre tu cara, pues te aseguro que no durarás ni media hora estudiando antes de quedar profundamente dormido. Un cómodo sofa tampoco es una opción recomendable. Te aconsejamos una mesa y una silla ni muy cómoda para evitar la sensación de relajo, ni muy dura para evitar que el fastidio te distraiga. La disposición de la silla y la mesa en conjunto debe permitir a tu cuerpo una posición erguida.

3) Preocúpate por la iluminación del lugar de estudio

La mesa donde vayas a estudiar debe estar ubicada dentro de un ambiente bien iluminado por completo, si usas una lampara para leer y el resto de la habitación se encuentra a oscuras, tus ojos se cansarán más y terminarás provocándole un enorme cansancio y daño a tu sentido de la visión. Procura usar siempre luz blanca y que esta ilumine un cuarto pintado con colores claros, así podrás aprovechar al máximo la luminosidad por el reflejo de la luz blanca y tus ojos te lo agradecerán; pero no exageres, demasiada luz puede resultar fastidioso tanto para ti como para quien se encuentre descansando cerca.

4) Motiva tu estudio

Un poco de música con un nivel bajo de volumen acompañado de alguna bebida gaseosa o un café pueden hacer más placentero el estudio durante las noches, pero no bebas mucha agua o no dejarás de ir al baño y te distraerás con frecuencia, tampoco te excedas con la cafeína de las bebidas pues esta genera insomnio. Sé prudente con el nivel del volumen de la música, puede distraerte sin que te des cuenta y también puede incomodar a quienes duermen. Si eres de los que les gusta refrescarse “de golpe”, puedes probar con un duchazo, al menos en la cabeza, para despertarte y mantenerte activo y alerta.

5) Estudia en grupo, es mejor

No te sientas el bicho raro de la clase por estudiar por las noches, te aseguro que hay más de uno que también lo hace. Una vez que los encuentres, proponles estudiar de manera colectiva, combatirán de mejor manera el sueño y compartirán lo aprendido, multiplicando así el fruto de los esfuerzos individuales. Si no pueden reunirse de manera física, las videollamadas pueden ser una gran solución al problema.

6) Estudia pero muévete

Las noches se caracterizan por ser muy pasivas y silenciosas. Si no te mueves, es seguro que te rendirás ante el sueño. El movimiento ayudará a que tus musculos no se queden entumecidas en una sola posición y ayudarán a la circulación de la sangre. Puedes intentar caminar por la casa y estirar el cuerpo. Algo que también puede funcionar es el leer lo que estudias en voz alta, pero siempre procurando no incomodar a quienes descansan en ese momento. Unos brincos sin hacer mucho alboroto también ayudarán.

Como verás, no son consejos difíciles de realizar, la dificultad se encuentra en acostumbrarte a seguirlos diariamente. Puede que no lo logres al inicio y solo puedas con la rutina un par de veces a la semana, no te preocupes, no es un mal comienzo. Con el tiempo y la fuerza de voluntad que decidas tener lograrás aprovechar las horas de la noche al menos 5 veces por semana y te sentirás satisfecho con los resultados que obtendrás.

¿Qué otros consejos le darías a alguien que quiere estudiar durante la noche?

Vía: Noticias.universia.edu.pe

Foto: Universitarios.cl

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